Esteban Valverde. 19 marzo
Sebastián Barquero (24) en un juego de la liga de Nicaragua. Fotografía: Cacique Diriangén
Sebastián Barquero (24) en un juego de la liga de Nicaragua. Fotografía: Cacique Diriangén

Sebastián Barquero es un legionario que juega en el Diariangén de Nicaragua. Llegó al vecino país en enero, cuando el club le pidió su cesión al Saprissa, dueño de su ficha. Lo que el futbolista nunca imaginó es que le tocaría vivir la crisis mundial por covid-19 fuera de Costa Rica.

En aquel momento, cuando decidió emprender esta aventura, el nuevo coronavirus estaba lejos de América Central, pues el principal foco era en China y unos cuantos países. Sin embargo, ahora la situación cambió drásticamente. Su país natal reporta 87 casos y un deceso, hasta este jueves a la 1 p. m., mientras Nicaragua ya tuvo su primer enfermo.

Sebastián es consciente que en tierras pinoleras, de lo que se sabe, la afectación es poca; no obstante, no esconde que las pocas medidas de prevención que se han tomado y la poca información que hay generan temor.

Barquero es claro en aceptar que ya no quiere salir de su casa y de hecho había tomado la decisión de regresar al país, empero el cierre de fronteras en tierras ticas lo hizo dudar.

En Nicaragua están analizando si el torneo local continúa, pero en este momento al costarricense eso es lo que menos le interesa. De hecho se jugará la jornada 10 este fin de semana venidero.

“La verdad no sabíamos que ya había llegado el coronavirus a Nicaragua, ayer (miércoles) jugamos y antes del partido nos dijeron que había un caso en Managua. Están viendo si paran el torneo. Sí me preocupa mucho porque mi familia está en Costa Rica y yo aquí”, explicó.

El futbolista ficha del Saprissa añadió que al ver lo que pasa en Costa Rica, tenía tomada la decisión de volver apenas les comunicaran que el campeonato se detenía, pero el gobierno tomó otra decisión, además de que el torneo sigue jugándose.

“La verdad quería regresarme, pero como cerraron las fronteras, entonces pensaba quedarme acá. Mi familia está muy pendiente de mí, pero yo más de ellos porque sé que allá la cosa está fatal, siempre paso hablando con ellos”, expresó.

Como medidas preventivas y sin que nadie se lo haya dicho, el deportista ya hizo en su hogar una reserva de jabón antibacterial y alcohol en gel.

“Yo ya tomé la decisión de no salir de la casa, acabo de ir a comprar alcohol en gel, jabón y una mascarilla, porque a como esta esto, no quiero salir de la casa. Como yo vivo en la casa club con otros cuatro compañeros, pues el equipo nos da la comida, vamos a una soda a dos cuadras de la casa, nosotros solo vamos a almorzar y de regreso a la casa, porque ni salir de la casa se debe”, añadió.

Este juvenil comenzó su carrera en Herediano, seguidamente pasó al que en su momento era Sporting San José y a inicios del 2019 llegó al Monstruo.

Una de las principales personas que se ha mantenido al tanto de cómo está el nacional es el gerente deportivo tibaseño, Víctor Cordero.

“Yo soy de Heredia, yo comencé en Herediano, después me fui a segunda con Sporting, luego fui a tercera división, un entrenador que se llama Junior Barquero me llevó a Saprissa, ahí me quedé con Vladimir Quesada. Tengo 19 años y Saprissa siempre ha estado pendiente, don Víctor me escribe siempre y me pregunta que cómo estoy, que cómo está la cosa”, concluyó.

Sebastián Barquero habla con reserva sobre lo que pueda suceder en Nicaragua con el covid-19. Allá también se siente el terror por la amenaza del nuevo coronavirus.

En cuanto al tema deportivo, el Diriangén es el líder de la liga nicaragüense con 17 unidades, mientras su más cercano seguidor es el Managua con 16.