Esteban Valverde. Hace 4 días
Jimmy Marín debutó con su nuevo club en la fase previa de clasificación a la Liga Europa. Fotografía: Cortesía.
Jimmy Marín debutó con su nuevo club en la fase previa de clasificación a la Liga Europa. Fotografía: Cortesía.

Jimmy Marín se fue a Israel hace menos de un mes con la idea de cambiar su vida, pero sobre todo la de dos personas, Alexandra Vílchez y Jimmy Marín, sus padres. Él jugador, como el joven que consigue su primer salario, ya tenía claro qué haría con su primer paga: cumplir sueños.

Marín, contrario a lo que cualquiera pensaría, no soñaba con un vehículo último modelo, tampoco quería vestir con las mejores marcas, sino que su anhelo desde que es futbolista profesional se centró en dos acciones: darle casa propia a su familia y sacar a su padre de trabajar.

Con solo 22 días como legionario, el nacional no dudó en aprovechar la oportunidad de brindarle dos alegrías a los suyos y pagó la casa de sus padres, por completo; además consiguió que su papá saliera de trabajar para que se dedicara únicamente a su madre y hermana, Allison.

Una videollamada realizada el lunes 8 de julio provocó que en el hogar Marín Vílchez se desatara un llanto fuerte pero de felicidad, agradecimiento y realización. El futbolista desde territorio israelí confirmó que la casa era completamente de sus padres; también de una vez le manifestó al hombre que es su ejemplo: ‘Papi ya está bueno, deje de trabajar, yo se lo prometí’.

“Fue una historia muy bonita, antes de venirme para acá yo ayudaba a pagar el préstamo del banco, pero en estos días llamé a mi familia y les dije que no se preocuparan más por que el préstamo de la casa. Ya lo había cancelado todo. Yo me encargué de hablar con el banco y todo... Ellos ya tienen casa propia”, contó con la voz entrecortada el hábil jugador.

Pero sin duda lo que más impactó al exherediano fue conseguir darle mejor calidad de vida a su papá.

Jimmy Marín conduce una pelota en el juego de la Liga Europa del Hapoel Beer Sheva ante el Laci de Albania. Fotografía: Cortesía.
Jimmy Marín conduce una pelota en el juego de la Liga Europa del Hapoel Beer Sheva ante el Laci de Albania. Fotografía: Cortesía.

“Mi papá trabajó como 15 años en colchones Jirón, pero yo siempre quise sacarlo de trabajar. El lunes lo llamé y le dije que ya no trabajara más, que ya no se preocupara más. Yo quiero que él se dedique a mi mamá y mi hermana. Ellos se pusieron a llorar y me dijeron que muchas gracias... Al final, ver esa felicidad me motiva aquí y voy a darlo todo para continuar creciendo”, confesó.

La semana ha sido un carrusel de emociones para el atacante, quien además de revelar estas noticias personales se encontró con su debut oficial en una competición europea: la Liga Europa.

Jimmy y su escuadra, el Hapoel Beer Sheva, pese a estar en Asia geográficamente compiten como parte de la UEFA.

El centroamericano fue titular y disputó los 90 minutos en el empate 1 a 1 ante el Laci de Albania, como parte de la primera fase de clasificación a la etapa de grupos del certamen.

“Estoy muy contento por este debut ya oficial con el nuevo club, logré jugar en Liga Europa. Estoy muy agradecido con Dios, la verdad es que durante la pretemporada me esforcé bastante, intenté mostrarme para poder jugar este partido; gracias a Dios así fue. Ya acá estamos en otro nivel y se ve la diferencia al ser un balompié más dinámico, más intenso, más físico”, explicó.

Jimmy agregó que sí se ha exigido al máximo porque el fútbol internacional le está pidiendo mejoras específicas en el juego, que en Costa Rica no eran necesarias.

“Desde el primer día de entrenamiento me he sentido muy bien, me adapté rápido al nuevo estilo. Ahora creo que soy más intenso a la hora de marcar y soy intenso tras una pérdida de balón; eso lo tengo presente. En los entrenamientos usamos GPS y soy uno de los que corre más y soy de los que pasa más atento durante el partido para hacer las cosas bien”, contó.

Como parte del proceso de desarrollo, el tico está en un programa de fortalecimiento muscular que le mandó el Hapoel Beer Sheva. Ahora pasa muchas horas del día en el gimnasio; sin embargo lo hace cuidando las cargas de trabajo, porque no quiere afectar su habilidad y velocidad.

“El club me envió trabajos de gimnasio, sobre todo para fortalecer por medio de ejercicios específicos. Mi plan no es alzar pesas, es más que todo para fortalecer piernas, el abdomen, aductores, porque mi habilidad y velocidad me ayuda y no queremos perder eso”, declaró.

Jimmy Marín avanza en el cambio de vida que vive, de momento con orgullo cuenta cómo le sacó las lágrimas a sus padres desde Israel al cumplir sus sueños.