Fútbol Nacional

Paolo Jiménez revela milagro que lo hizo jugar nueve años más, cumplir sueño con Cartaginés y disfrutar su retiro

Jiménez conversó con ‘La Nación’ tras experimentar sus primeros días lejos del fútbol. El referente brumoso contó aspectos que solo su círculo familiar conocía y también narró cómo es verse ahora lejos de las canchas

Con la sonrisa que lo caracteriza y fue parte de sus casi 20 años de carrera como jugador y con esa simpatía que contagia, Paolo Jiménez sigue de fiesta y no se cambia por nadie tras conseguir el título que tanto añoró con Cartaginés.

Contrario a lo que muchos experimentan, el retiro del fútbol es sinónimo de felicidad para él y la fecha del 6 de julio del 2022 no marca el día en el que se despidió de las canchas, sino en el que tocó la gloria al levantar la copa con el equipo al que llegó siendo niño.

Extasiado por un cetro que afirma celebrará mínimo seis meses, Jiménez conversó abiertamente con La Nación y reveló aspectos que solo su círculo más cercano sabían. Incluso, contó lo que solo puede describir como un milagro que le permitió jugar nueve años más, ya que científicamente no le dan explicaciones.

Paolo dice estar realizado, no solo por lo deportivo, sino porque hace siete meses nació su segundo hijo, Lautaro, mientras que su primogénito, Mariano, tiene 15 años y vio casi toda su etapa como futbolista. Hoy tiene más tiempo para compartir con su esposa Guiselle y seguirá ligado al conjunto brumoso, aunque ahora desde la parte formativa, que también le apasiona. Si aún le pican las piernas por jugar, el ahora exfutbolista respondió tajantemente.

Soy sincero, el retiro es algo difícil para todos los jugadores, es inevitable de sentir, porque es lo que siempre hemos hecho. En mi caso, puedo decir que no me ha dolido tanto, porque con el título que ganamos convertí algo triste en un sueño hecho realidad. La decisión la había tomado hace cuatro años atrás y había dicho que si Dios me daba la oportunidad de ser campeón con Cartaginés me retiraba y sino se me daba, iba a intentarlo hasta que la cuerda me diera.

”Ser campeón con mi club era una gran meta que tenía y el que se diera me ha ayudado muchísimo sicológicamente ahora en el retiro. Si el panorama hubiese sido el otro y me hubiese tocado ir al estadio, recoger mis cosas y saber que no iba a volver a jugar, pero que tampoco había logrado el título, que incluso había tenido tan cerca en 2013, pues de seguro me hubiese carcomido la cabeza y la tristeza me hubiera golpeado mucho”.

”Sin embargo, gracias a Dios se me dio y a hoy puedo decir que la decisión está tomada y no tengo ese gusanito de seguir. Me retiré como tanto quería y como soñé”.

Tal vez la gente no lo sabe, pero aún no he dejado de ir al estadio en las mañanas. Los primeros días tras el retiro me di unas vacaciones y me aislé un poco con mi familia, pero como la idea es seguir vinculado al club, he estado en el equipo en las mañanas y he recibido a los muchachos nuevos que llegaron.

”No me ha tocado tan duro como cuando se corta todo y no se vuelve al estadio, sino que lo he llevado muy bien y todavía no me he despegado del fútbol. Cuando empiece a cumplir las labores del proyecto que Cartaginés tiene conmigo me iré desligando de la Primera. Lo que me gusta es la formación, por ahí va el proyecto que tenemos y es que desde hace nueve años estoy en academias.

Hace como ocho o nueve años tuve una lesión de rodilla, fue una situación muy complicada con el cartílago y el doctor me dio un diagnóstico muy fuerte, me dijo que solo iba a tener seis meses más de fútbol nada más y tal vez hasta menos. En ese momento me comentó el médico que debía pensar qué hacer, porque iba a sentir un dolor muy fuerte en la rodilla y como el cartílago no regenera, el hueco ahí era importante y me iba a impedir seguir jugando.

Desde ese momento, hace ocho o nueve años, mi familia y yo empezamos a fortalecernos mentalmente y mi esposa trató de ayudarme mucho, porque el golpe fue muy fuerte, ya que de un momento a otro todo iba a terminar en seis meses. Solo Dios, como dice mi esposa, entiende lo que pasó y al final Él me alargó la carrera nueve años más. Cuando me dieron esa noticia sentía que me faltaba mucho por cumplir en el fútbol y que no iba a poder alcanzar lo que quería, lo que me iba a frustrar mucho. Sin embargo, ahora terminamos diferente y estamos disfrutando bastante”.

Soy muy creyente y también realista. En ese momento le pedí a Dios que me ayudara, incluso ese día, hace como nueve años atrás, nos fuimos a la Basílica de Los Ángeles y le pedí a Dios que me ayudara con la situación, pero también que me diera entendimiento para comprender que era una decisión de Él y que la debía aceptar.

”No sé decir si fue un milagro, pero al doctor que me dio ese diagnostico me lo topé a los años y me dijo que no hay una explicación científica para lo que me pasó. Ese doctor fue Willy Gálvez y en realidad, en todos estos años nunca he hablado de esto, era algo que guardaba a lo interno con mi familia y el médico, pero ahorita que me retiré decidí decirlo porque en realidad fue como un milagro. Y es que el diagnóstico de Willy fue que podía jugar seis meses o menos, porque la lesión y el impacto que me generaba me iba a producir mucho dolor. No es que se alargó un poco más, sino que fueron nueve años”.

No, en ningún momento jugué con dolor y hasta el día de hoy no me molesta nada. Es algo increíble.

A hoy estoy desconectado de esto, la verdad estoy disfrutando mucho la forma en la que terminó y entendiendo que fueron años muy bonitos. De forma madura comprendo que la etapa terminó y no es que siento que estoy bien físicamente y puedo seguir. Le puse fin a una carrera muy linda y por más que ahora siga mejengueando con mis amigos, solo sera con los veteranos. Ya me convocaron los exjugadores y me voy a seguir poniendo la azul, pero con ellos, profesionalmente no.

”No siento esa frustración de no lograr muchas cosas que me propuse, que me hagan dar marcha atrás. Más bien estoy muy agradecido con el fútbol, porque en el cierre de mi carrera se me dieron metas muy importantes: fui al exterior y gané el ansiado título que yo busqué por 18 años. Termino muy realizado y me ayuda mucho a disfrutar ahora, es más, hasta fui a la gradería en los primeros dos partidos en el Fello Meza y entiendo que ahora soy un aficionado más”.

Lo estamos disfrutando mucho y más con el bebé (Lautaro). Le estoy ayudando mucho a mi esposa, ella para mi es muy importante y es que siempre he sido muy de familia y hemos tratado de siempre estar juntos. Mi familia está conmigo en el día a día y entienden que terminó, aunque al que se le ha dado más es a mi hijo mayor (Mariano de 15 años), porque él casi que vio toda mi carrera y el saber que ya no voy a jugar más le afectó un poquito más y le costó entender que ya todo se acabó. Mariano se ponía un poco triste, pero es normal.

La dimensión total de lo que fue el título aún no me cae, más que todo por las historias que me encuentro día a día. Cuando tengo actividades, cuando voy a algún homenaje o solo salgo a hacer algún mandando y me encuentro gente muy cartaga voy cayendo en lo que pasó.

”Uno como jugador entiende la hazaña que se logró, pero lo que conseguimos al nivel de la afición, de la provincia y ese sentimiento que tocamos del cartago está muy difícil de dimensionar. Sabía que romper 81 años sin títulos era histórico, pero luego uno ve situaciones de tanto sentimiento que lo tocan a lo interno”.

”Ver personas que hicieron la romería con bandera, camiseta y gorras del club pagando promesas que le pidieron a la Virgen por el equipo. Por lo general uno pide por salud o por la familia, pero muchos lo hicieron por el club. También ver gente que llora con uno por familiares que no vieron al equipo campeón, pero que igual celebran por los que ya no están y llevaron banderas a los cementerios, lo desbordan a uno. El sentimiento de los cartagos es más allá de lo deportivo y a nivel de provincia es muy fuerte lo que se vive y se ha vivido”.

El día del partido cuando terminó no podía ni hablar. Cuando las cosas están pasando uno experimenta la felicidad de lograr esa hazaña, pero también está todo lo que uno vivió antes de lograrlo. Es inevitable no pensar en todo lo que uno pasó con este club, como las peleas por no descender, que en mi caso fueron dos en las que estuvimos muy cerca. También aquellos momentos en los que no nos pagaban y fueron hasta cinco o seis meses sin recibir un salario completo, al igual que una vez que íbamos a empezar campeonato y no teníamos ni ropa para entrenar. Incluso, íbamos de gira a Pérez Zeledón o Guápiles y nos teníamos dinero.

”Lo negativo es lo que te hace más fuerte y te forja el carácter. Cuando uno logra un objetivo como el campeonato, todas esas cosas se vienen a la cabeza, porque uno sabe todo lo que se vivió para llegar a ese momento tan lindo y por lo mismo se le hace un nudo en la garganta”.

Soy un agradecido con Dios y soy un bendecido. Por jugar tantos años con Cartaginés la gente cuando me ve me relaciona directamente con el título, piensan que soy un representante de la provincia y la gente vuelve a sonreír, reviven el título y se ponen a hablar conmigo del campeonato. Lo que les digo es que yo voy a celebrar seis meses seguidos, este torneo inició muy rápido y son 81 años esperando por esto, así que estoy hay que disfrutarlo como se debe. Mi plan es seguir viviendo este campeonato lo más que se pueda y no soy conformista, esto fue un antes y un después, porque Cartaginés ahora debe pelear títulos siempre y ser constante.

Muchos me dicen que si voy a querer que le pongan mi nombre a una gradería o que retiren mi número siete un tiempo, pero para nada. En realidad me siento un bendecido de haberme puesto esta camiseta y ser campeón con mi club; más premio que este no voy a tener. Lo que quiero es que me recuerden como soy, como persona amigable, que se lleva bien con todos y aunque no soy perfecto, que me recuerden por la parte humana. En lo deportivo, si creen que jugué bien o mal, no hay problema, pero lo que me llena es lo personal.

”Jamás me voy a autodenominar como ídolo del Cartaginés, porque por este club pasaron grandísimos jugadores y tal vez muchos no los han visto o no los dimensionan y en realidad yo solo pienso que soy un afortunado”.

Bueno, esto me llenaría de orgullo y honor. Que lo digan los aficionados del Cartaginés y la gente de la casa es super lindo y motivante. Sin embargo, que yo me lo crea así, está difícil. Reitero que en realidad me siento un agradecido y un bendecido por ponerme esta camiseta y defender esta camiseta en la cancha.

Tengo entendido que sí se va a dar un partido de despedida, será una sorpresa bonita y en su momento cuando esté todo lo vamos a informar. Lo que he escuchado es que sería en setiembre, en la fecha FIFA en la que se abre el espacio.

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