José Pablo Alfaro Rojas. 21 noviembre, 2018

Luis Carlos Chacón es un empresario de San Carlos, dueño de un proyecto de biotecnología que se especializa en la fecundación in vitro en ganado. Es agrónomo de profesión, pero aclara que no es ganadero, como se escucha decir desde hace 10 meses en los pasadizos y las gradas del Estadio Carlos Ugalde, cuando su nombre empezó a sonar con más frecuencia.

Se enorgullece al decir que su empresa de genética de ganado, SIGAC, es la única de Centroamérica en su estilo, aunque quizás sea más reconocido por ser el autor intelectual del nuevo palco VIP, los camerinos remozados y el nuevo proyecto deportivo de San Carlos.

Luis Carlos Chacón, nuevo inversionista de San Carlos, junto al delantero norteño, Álvaro Saborío.

Chacón es el inversionista que renovó los cimientos del proyecto norteño, semifinalista del torneo, aunque él prefiere asegurar que es la persona que convenció a un grupo de empresarios de la zona de creer en el equipo,de unirse y levantar el club, cuando ocupaban el cuarto puesto de la Liga de Ascenso.

De verbo educado y discurso pragmático, el dirigente reconoce que le ha tocado invertir, pero insiste en que el dinero sería insuficiente sino no se ejecuta un plan, con objetivos claros.

En entrevista con La Nación, Chacón explica qué lo llevó a meterse en el fútbol, cuando antes ni siquiera le gustaba ir al estadio.

¿Cómo analiza este tiempo, desde que decidió invertir en San Carlos?

Ha sido una verdadera aventura. El fútbol no era un tema de mi día a día. Por la necesidad del club me pidieron colaboración y tratamos de implementar un modelo empresarial. Creamos un proyecto serio e integrado, con un equipo comprometido, que empezó en Segunda.

Cuando habla de modelo empresarial, ¿qué era lo que quería hacer en San Carlos?

Hacer valer que las cosas se hagan planificadas, sin improvisación. Que el grupo entienda que si hacemos las cosas serias y comprometidas, todos los resultados se tienen que dar. Después maduró la concepción y hemos ido creciendo. Cuando llegué, todos los esquemas estaban bastantes fracturados. La afición no venía al estadio, la prensa dividida y los patrocinadores no creían. Esto llevaba a una inestabilidad económica.

En San Carlos se dice que usted es un empresario dedicado al ganado. Es decir, no ha tenido un vínculo con el fútbol hasta ahora. ¿Qué lo llevó a invertir en el equipo?

Yo tengo 25 años de trabajar en el mundo comercial, no soy ganadero. Entro en el proyecto de biotecnología en fecundación in vitro en ganado, con la empresa SIGAC. Antes de eso tenía un grupo empresarial que se llamaba Agricenter. Me llevó a esto la sensibilidad de ser sancarleño, de ser 100% de acá y la idea de innovar en el fútbol. Es muy sencillo, no hay que estar en el fútbol para entender el trámite de las estructuras, lo más importante es el recurso humano.

¿Y está satisfecho con el cambio en la estructura de San Carlos?

Estamos optimistas. Creamos un mapa de ruta que hemos estado marcando y va cumpliendo con objetivos. No puedo ser mentiroso y decir que esperaba las semifinales, pero tenemos un proyecto trazado a dos años, que lleva una secuencia que pretende que el equipo sea parte de los protagonistas hasta lograr el campeonato.

Usted es inversionista, pero también contribuye en la búsqueda de patrocinadores.

Cuando uno se compromete en algo hay que ir de lleno. En esto que es innovación del fútbol local hay que ir adelante con todo, no solo ir adelante con un patrocinio o con traer a un amigo que invierta. Hay que estar en todo, desde el acompañamiento a los jugadores, hasta la gestión de marketing y establecer cada uno de los responsables de esas áreas. Ya el club pronto va a presentar un director deportivo, de mercadeo y así sucesivamente.

“Cuando uno se compromete con algo hay que entrar de lleno. En esto que es innovación del fútbol local hay que ir adelante con todo, no solo con buscar un patrocinio o con traer a un amigo que invierta”.

Pero se le percibe como el mayor inversionista del club.

Creo que la palabra es un poco alta. Hubo que acompañar con aportes económicos y busqué un grupo de colaboradores o patrocinadores que apoyaron la gestión económica, porque no me gusta que digan que sea solo yo. Además de que estoy acompañado de una directiva que siempre abrió las puertas.

¿Ha invertido mucho dinero en San Carlos?

No han sido 100 pesos. Creo que por lo que se ve alrededor, la inversión no ha sido poca, pero todos están contentos con los resultados. Más allá del dinero, ha sido un acompañamiento estructural. Y quisiera agradecer al alcalde Alfredo Córdoba, que ha contribuido en todas las mejoras que se han dado en el Estadio Carlos Ugalde.

¿A qué se refiere cuando dice que San Carlos está innovando?

Mi percepción es que Costa Rica tiene un grupo grande de equipos muy respetados y con tradición, mientras que a todos los de abajo se les ve como “pobrecitos”. Innovación es generar proyección social, integrar lo ambiental, el mercadeo y la estabilidad económica, donde San Carlos deja de verse como un equipo de pueblo para convertirse en una empresa. Al final de cuentas se trata de montar un organigrama de trabajo, con objetivos claros.

¿Antes de emprender este proyecto, le gustaba el fútbol?

Sí me gusta, pero no soy fanático. Y vale mucho decir esto en este tipo de esquemas porque sino se pierde objetividad. Ahora sí voy a todos los partidos, pero antes nunca iba al estadio.

¿Qué ‘fibras’ le tocó la dirigencia de San Carlos para convencerlo de meterse en el fútbol?

La insistencia se combinó con la buena relación que tengo con todos y el objetivo de ver al equipo en Primera División.