No son aficionados del Cartaginés por nacimiento, pero sí por convicción y por nada del mundo se cambian la camiseta azul que en su espalda lleva el 31 de Michael Barrantes. Arjen, de nueve años, vino al mundo en Noruega; Enzo, de seis años, lo hizo en China, pero a los dos se les ve hoy en el Fello Meza corriendo de un lado al otro, sin perderse un partido de los brumosos.
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Son los hijos de Barrantes, a quien se le infla el pecho y cambia su semblante serio y analítico por una sonrisa al hablar de ellos. Michael conversó a solas con La Nación sobre las dos personas a quienes describe como sus motores para mostrar un nivel tan elevado a sus casi 39 años. Es más, justo son ellos dos quienes le piden no retirarse, pero también lo evalúan con mucho detalle y no dudan en señalarle los errores.
Por más que han visto en la mayoría de su vida a su papá con el escudo de Saprissa, por nada del mundo se colocarían ahora otra camisa que no sea la de su gran referente. Michael contó que si algo lo hace seguir en el fútbol es que sus dos pequeños lo vean y se sientan orgullosos. El propio volante se asombra al mirar hacia las gradas y notar que Arjen y Enzo no se quedan quietos, están hasta más ansiosos que él y brincan, se ponen de rodillas y celebran a más no poder con sus jugadas.
Barrantes contó detalles que pocos conocen de sus pilares, quienes lo admiran y quieren que siga escribiendo historia.
¿Cómo se siente con todo este momento que vive en el que hasta figura como el goleador del Cartaginés?
Estoy tranquilo, muy contento y muy agradecido con Dios por la oportunidad que me da de disfrutar de lo que más me gusta. Me siento feliz, porque todo lo que estoy haciendo le ayuda al equipo para lograr lo que se quiere.
Luego de una larga carrera, ¿qué título le pone a este presente?
Sería muy injusto de mi parte ponerle un título especial, porque he hecho muchas cosas en mi carrera. Lógicamente el momento que estoy viviendo y el haber salido campeón con este club hacen que me ilusione mucho. Me siento motivado, con confianza y con credibilidad en que estoy haciendo las cosas bien y que aún le puedo aportar al equipo de buena forma.
¿Siente que se ha ganado un respeto por parte del rival y así se lo hacen ver en la cancha?
No sé si será respeto la palabra adecuada, pero creo que me he ganado que el rival tenga esa preocupación por mí. Trato de hacer el juego sencillo, de aportar lo que se necesita y estoy muy contento, agradecido con Dios, con mi familia y mis dos hijos que me motivan muchísimo. Salgo todos los días a trabajar y entrenar para hacerlos felices a ellos y a mí también.
Tocando el tema de su familia y en particular, sus hijos, es impresionante la forma en la que viven y disfrutan del fútbol. Uno los sigue durante el partido y no se pierden una jugada y están atentos a todo lo que hace, siempre con la camiseta bien puesta del Cartaginés con su apellido. ¿Qué siente al verlos así?
Ellos son mi motor y son mi orgullo. Somos una familia muy unida, nos apoyamos muchísimo y ellos son la razón para que me levante todos los días con la misma ilusión, las mismas ganas y el mismo deseo como si se tratara de mi debut. Tengo a Arjen, que es mi hijo mayor y a Enzo, quien es el menor y anda por toda la cancha y por todo el estadio.
”Mis hijos me piden que siga jugando y que siga haciendo lo que más me gusta, porque ellos se divierten y pasan viendo lo que hace su papá. Estoy contento porque puedo darles a ellos, a mi esposa Andrea y a toda mi familia la felicidad de que me vean en la cancha y sobre todo, haciendo bien”.
¿Cuánta satisfacción le da que a sus hijos no les tendrá que contar lo que hacía bien el papá o que no tendrán que verlo por video, sino que lo viven día a día porque están conscientes de todo?
Creo que lo que más disfruto del momento que estoy viviendo es esto precisamente, que veo a mis dos hijos orgullosos del papá, que disfrutan de lo que hago, porque los dos son apasionados y les gusta mucho el fútbol. Están muy pequeños para saber si van a llegar a jugar o no, tomarán su decisión más adelante, pero lo que más me enorgullece es verlos que son felices con lo que el papá hace.
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El domingo anterior cuando Saprissa visitó al Cartaginés en broma le decían a sus hijos que por qué no se quitaban la camiseta del Cartaginés y se ponían la del Saprissa y ellos dijeron que jamás, que apoyaban al papá antes que a nada. ¿Qué piensa de esto?
Ellos tienen muy claras las cosas, siguen al papá y la mamá y nos apoyan al máximo. Ellos hoy por hoy son cartagineses y me enorgullece verlos disfrutar de lo que uno hace y del esfuerzo de uno. Me deja muy satisfecho porque sé que les estoy enseñando buenas costumbres para lo que ellos quieran ser en el futuro.
”Trato de mostrarles que hay que entregarse, sacrificarse y poner todo lo que uno tenga para conseguir lo que se plantea”.
Si uno sigue de cerca a Enzo y Arjen en los partidos, van de un lado al otro, brincan y viven intensamente los partidos. ¿Cómo son en la casa, se habla de fútbol día y noche?
Quien venga al estadio los puede ver. Son apasionados y les gusta mucho el fútbol. Cuando vienen al Fello se enfocan en el partido, lo viven al máximo, lo disfrutan bastante y también sufren bastante cuando las cosas no van bien.
”Somos una familia muy futbolera y cuando estamos en la casa ya tranquilos ellos empiezan a decirme que por qué fallé tan jugada, por qué metí ese pase malo, por qué no tiré a marco o por qué no hice el gol. Todo esto es muy lindo, es de lo que más felicidad me da, porque disfrutan de lo que su papá hace.
Enzo y Arjen, dos nombres de grandes futbolistas. ¿Se los puso por esta razón?
No se los pusimos porque son nombres futboleros, sino que fue porque a mi esposa y a mí nos llamaron muchísimo esos nombres. Arjen y Enzo no son nombres tan comunes y es que siempre hemos querido que ellos dos forjen su nombre y hagan su propia historia, por eso no quería que tuvieran el mismo nombre del papá.
”Se los digo a ellos, que cuando les digan solo Barrantes, se vuelvan con mucho respeto hacia la persona que les dijo así y que le expliquen que son mis hijos, pero que se llaman Arjen o Enzo. Todo lo que van a conseguir no es porque sean hijos míos, sino porque tienen mucho potencial y saben que si van a conseguir algo tienen que luchar”.
¿Dónde nacieron ellos, porque por edad les pudo tocar nacer en Noruega o China?
Mi hijo mayor, Arjen, es nacido en Noruega y el menor, Enzo, nació en China. Fueron los dos países en los que tuvimos la oportunidad de vivir experiencias lindas y trabajar fuera de Costa Rica. Son dos países que siempre tendré muy presentes, tanto desde lo que viví en lo futbolístico, como en lo familiar.
