Cristian Brenes. 17 abril

Desde que Leonardo Vargas asumió como presidente de Cartaginés, en mayo del 2019, una de sus constantes ha sido asumir y hacerle frente a numerosas deudas y cobros que datan de administraciones anteriores y no tienen nada que ver con él. Sin embargo, casi dos años después de que tomó las riendas afronta el obstáculo más empinado en lo financiero: cero ingresos de patrocinadores.

El pasado 29 de marzo se dio el embargo de las cuentas del equipo y se le ordenó a sus socios comerciales depositar en instancias judiciales y no en las arcas del club, esto debido a una demanda por ¢137 millones.

El proceso lo lleva el juzgado especializado de cobro de Cartago, en favor de Juan Carlos Garita Godínez, quien en 2019 tomó el control de La U Universitarios como jerarca y además maneja una empresa de seguridad.

Leonardo Vargas conversó con La Nación sobre el tema y reveló que la situación que atraviesan es muy compleja. Incluso, por primera vez bajo su mando se dio un atraso en los salarios de los futbolistas, esto debido a que no contaban con la liquidez habitual que dan los patrocinios.

“A hoy y en lo que va de este mes no nos ha ingresado nada por patrocinadores, todo está embargado y no se han podido emitir facturas de cobro ni nada... Hoy estamos sufriendo mucho por esto y no hemos podido recibir la plata de nuestros patrocinadores, esto hasta que podamos responder lo de la demanda”.

“Por primera vez hemos tenido inconvenientes en el pago de salarios de los futbolistas y todo se ha dificultado”, confesó el dirigente, quien al ser entrevistado el miércoles recalcó que pagaría al plantel el jueves.

Leonardo Vargas asumió como presidente de Cartaginés y máximo accionista a finales de mayor del 2019. Desde que tomó el control, el equipo encontró estabilidad. Fotografía: Rafael Pacheco.
Leonardo Vargas asumió como presidente de Cartaginés y máximo accionista a finales de mayor del 2019. Desde que tomó el control, el equipo encontró estabilidad. Fotografía: Rafael Pacheco.

Vargas agregó que: “es un montón de plata, son ¢137 millones en esta demanda de embargo... Sabía un poco del asunto, pero no que esto se iba a venir así. Son cosas legales en las que no quiero ahondar, porque aún estamos preparando la respuesta a esta demanda. Lo que sí digo es que es algo que se dio en las administraciones pasadas y son parte de esas malas decisiones que tomaron y que en lugar de ayudar, lo que hicieron fue perjudicar”.

Más allá de que el jerarca prepara una respuesta a la demanda con sus asesores legales, no descarta el conciliar o constituir un arreglo de pago, para reducir la afectación que están atravesando.

Todo esto lo viven en un momento donde en lo deportivo se dio la salida de Hernán Medford, se está a las puertas de contratar a Geiner Segura como nuevo estratega y el club se juega sus últimas chances por clasificar.

Origen de la deuda

La pregunta clave para entender lo que ocurre es: ¿de dónde viene esta deuda millonaria?

Leonardo Vargas, presidente brumosos, señaló que por ahora prefiere no entrar en muchos detalles, ya que el proceso judicial está abierto, pero sí aclaró que no es por servicios de seguridad que pudo ofrecerle Juan Carlos Garita al equipo.

“Creo saber muchas cosas, porque fue algo que se dio cuando estaba por llegar al Cartaginés. Tuve un par de reuniones con gente que tenía que ver con esto, expresé algo para arreglarlo, pero las cosas las hicieron al revés (exdirigentes) o pensando en cuestiones personales y no en el club... No es por cuestiones de la empresa de seguridad (la deuda), sino por otras cosas. Sin embargo, reitero que no quiero hablar mucho, porque es una cuestión de la dirigencia anterior y debo tener cuidado”, dijo el directivo.

Se intentó conocer la versión de Garita, pero no fue posible comunicarse con él.

Al actual jerarca también se le consultó si este tema se dio en el tiempo en el que Adrián Jiménez asumió como presidente.

Vargas respondió que: “puedo decir que en dirigencias anteriores a mi llegada al club. Obviamente, este señor era parte del Cartaginés en el pasado y también fue parte de las últimas decisiones funestas que se tomaron para el club”.

Por el momento, los brumosos logran sostener la operación con el apoyo de los allegados del club y esfuerzos propios. Eso sí, el dirigente reconoció que si no se sale de esto, es sumamente complejo soportar más de un mes.

“Conciliar y apelar son procesos que se pueden llevar en paralelo, es decir, voy a hacer una cosa porque no puedo esperar que se resuelva una sin hacer nada más. Estamos preparando la apelación a esto y así revertir la situación, porque embargar todo es castigar muy duro a la institución. Si esto se mantiene no podríamos, porque podemos aguantar un mes con las personas que tenemos a la par del club, pero si nos embargan, de dónde cogemos. Es que nosotros tenemos que estar pensando aún en cosas del pasado muy fuertes, como la Caja, el IMAS, el Ministerio de Hacienda y el Fideicomiso”, finalizó la actual cabeza y socio mayoritario de los brumosos.