La Conmebol actuó con mano dura ante los hechos lamentables de violencia que se dieron hace dos semanas. Su decisión fue ordenar la primera descalificación en el fútbol sudamericano en una década.
Independiente de Argentina quedó expulsado este jueves de la Copa Sudamericana 2025 por los violentos enfrentamientos entre hinchas en su partido de hace dos semanas en Buenos Aires, contra la Universidad de Chile.
La feroz pelea entre aficionados argentinos y chilenos en el estadio Libertadores de América, una de las peores en los últimos años en el continente, dio la vuelta al mundo debido a su extrema brutalidad.
Los fanáticos se atacaron con cuchillos, palos y granadas de estruendo dentro del recinto. Hubo incendios en las butacas y un aficionado, en medio del pánico, se arrojó al vacío desde las gradas para escapar de la agresión.

El saldo fue de al menos 19 heridos, dos de ellos en estado grave, y más de cien detenidos, la inmensa mayoría chilenos, de acuerdo con reportes de la Policía argentina.
El presidente de Chile, Gabriel Boric, que envió a su ministro del Interior para atender la situación, denunció el “linchamiento” de chilenos y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, exigió “sanciones ejemplificadoras”.
Tras escuchar los descargos de los representantes de ambos clubes, la Conmebol profirió este jueves un fallo en el que además, ordena a ambos equipos que disputen sin su público sus próximos 14 partidos en torneos internacionales -siete de local y siete de visitante-.
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Multas y campañas
Entre otras puniciones, Independiente, el club más laureado de la Copa Libertadores, con siete títulos, fue multado con $250.000, mientras que la U sufrió un castigo económico de $270.000.
El equipo chileno, que iba ganando 1-0 la serie global de octavos de final cuando el juego de vuelta fue cancelado, avanzará de ronda y disputará los cuartos de la Sudamericana ante el Alianza Lima.
La sentencia, contra la cual cabe recurso y divulgada minutos antes del inicio de la penúltima jornada del clasificatorio sudamericano para el Mundial de 2026, advierte de sanciones más severas en caso de reincidencia.
También ordena a ambos combinados realizar campañas en redes sociales y en sus estadios contra el “racismo, discriminación y violencia”.
El partido, jugado el 20 de agosto, fue suspendido por el árbitro uruguayo Gustavo Tejera a los 48 minutos luego de una seguidilla de disturbios en las tribunas.
Minutos después, la Conmebol comunicó oficialmente la cancelación del encuentro a través de los altoparlantes del estadio, situado en el sur de Buenos Aires. Fue entonces cuando se registraron los principales hechos de violencia.
El equipo argentino -a cargo de la organización del encuentro, según la Conmebol- ha sido cuestionado por fallas en la logística de seguridad.
Pocos precedentes
El antecedente más inmediato de una descalificación por parte de la Conmebol tuvo lugar hace poco más de una década, en mayo de 2015.
El organismo sudamericano expulsó de la Copa Libertadores a Boca Juniors, uno de los clubes más grandes del continente, luego de que sus hinchas agredieran con gas pimienta a los jugadores de River Plate, su más enconado rival.
Los futbolistas del Millonario fueron atacados en el estadio La Bombonera, en Buenos Aires, cuando se disponían a salir al campo para disputar el segundo tiempo de una serie de octavos de final que iba 1-0 a favor del equipo de la banda roja cruzada.

El duelo de vuelta del superclásico argentino fue suspendido y el Xeneize descalificado de esa edición del certamen, además de sancionado con multas y prohibición de jugar con público varios partidos internacionales.
River avanzó a cuartos y posteriormente alzó su tercer título en el principal torneo de clubes del continente.
Tras la expulsión de Boca en 2015, la Conmebol ha castigado al menos a un equipo con la derrota luego de incidentes violentos en las tribunas que impidieron la conclusión del cotejo.
Sucedió en abril de este año, en un juego de la fase de grupos de la Libertadores entre Colo Colo y Fortaleza en Santiago.
Los brasileños obtuvieron una victoria 3-0 en el escritorio después de que el partido fuera cancelado por la invasión del campo de parte de la hinchada chilena, en protesta por la muerte de dos personas en las afueras del estadio Monumental de Santiago antes del compromiso.

