Tres sindicatos del sector educativo acusaron al Ministerio de Educación Pública (MEP) de propiciar la intimidación, autocensura y persecución contra docentes que expresen críticas hacia el gobierno de Laura Fernández, mediante la implementación de una circular sobre neutralidad político-ideológica en las aulas.
La Asociación de Profesores de Segunda Enseñanza (APSE), Asociación Nacional de Educadores y Educadoras (ANDE) y el Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Costarricense (SEC) coincidieron en que, si bien rechazan el proselitismo político en las aulas, la circular resulta innecesaria, ya que —según señalan— la normativa vigente, como la Ley de Carrera Docente, ya regula los deberes del personal educativo.
En ese contexto, advirtieron que el principal riesgo no está en el contenido formal del documento, sino en su eventual aplicación, que —según sostienen— podría traducirse en autocensura o en sanciones contra docentes por expresar opiniones críticas dentro del marco educativo.
La Nación remitió consultas al MEP sin que se haya obtenido respuesta.
Alegatos sindicales
Dennis Solís Cruz, presidente de APSE, afirmó que el lineamiento “coacciona el accionar del docente en la formación crítica de los estudiantes y atenta contra principios democráticos que incluso se deben propiciar entre la población, como es el caso de la libre expresión”.
Solís añadió que “este tipo de prácticas pretenden silenciar la crítica hacia el gobierno en temas sensibles y cotidianos, como las necesidades de los centros educativos, las situaciones de seguridad, entre otras”, y advirtió sobre el riesgo de que se utilicen para perseguir a docentes que no compartan posiciones oficiales.
Asimismo, hizo un llamado para que el gobierno “sea el primero en dar el ejemplo, en no utilizar el sistema educativo para prácticas proselitistas”.

En una línea similar, la presidenta de la ANDE, Gilda Montero Sánchez, calificó la circular como un acto “sin precedentes” que “pretende coartar la libertad educativa, bajo el supuesto de proteger la neutralidad política e ideológica”.
Según Montero, las disposiciones pueden resultar “intimidatorias” para el personal docente, al punto de afectar la promoción de la libertad ideológica y de expresión en las aulas, pilares fundamentales de la democracia. “Estas disposiciones que son absolutamente inmerecidas e innecesarias se convierten en un instrumento más para desprestigiar la labor docente”, expresó.
Además, cuestionó que el MEP no consultara previamente a las organizaciones gremiales, pese a representar a miles de educadores en el país.
Por su parte, el presidente del SEC, Gilberth Díaz Vásquez, sostuvo que la circular “no aporta nada sobre la neutralidad política e ideológica que debe mantener el personal docente frente al estudiantado” y expresó preocupación por el contexto en que fue emitida.
“Las personas docentes no adoctrinamos, pero tampoco callamos ante la injusticia social, el abandono del sector agropecuario, la violencia, el crimen ni la preocupante deriva autoritaria que percibimos en el actuar del gobierno”, manifestó.
A su criterio, el documento “da la impresión de buscar intimidar al Magisterio Nacional para que no critique la política educativa, no reclame salarios justos ni exprese su preocupación por la violencia y deterioro de la democracia”.
Díaz defendió que la educación costarricense tiene como fin formar ciudadanía crítica y recordó que los programas oficiales obligan a abordar la realidad política, económica y social del país. “La educación pública debe formar ciudadanía crítica, no sumisa”, concluyó.
¿Qué plantea la circular?
La disposición fue firmada, el 3 de julio, por el ministro de Educación, Leonardo Sánchez Hernández; la viceministra Académica, María Alexandra Ulate Espinoza; y la viceministra Administrativa, Sofía Ramírez González.
El documento hace referencia al deber de neutralidad político-electoral y prohíbe cualquier forma de proselitismo, propaganda o adoctrinamiento en escuelas y colegios públicos. Además, impide el uso de clases, evaluaciones, actividades institucionales o recursos educativos para favorecer o descalificar partidos políticos, candidaturas o figuras públicas.
Entre otras medidas, la circular prohíbe inducir o presionar al estudiantado para participar en actividades político-electorales, así como incorporar en la mediación pedagógica contenidos orientados a confirmar conclusiones políticas predeterminadas. También veta la presencia de propaganda electoral en centros educativos y restringe el ingreso de personas externas con fines proselitistas.
La circular menciona que el análisis de temas políticos, sociales y económicos sigue siendo permitido, siempre que se ajuste a los programas oficiales, se utilicen fuentes diversas y se promueva la deliberación y el pensamiento crítico del estudiantado, sin imponer criterios personales.
Transgresiones recientes
Pese a las advertencias del MEP sobre la necesidad de resguardar la neutralidad político-electoral en los centros educativos, algunos de los hechos recientes que han encendido alertas por posibles violaciones a este principio han estado vinculados al propio Poder Ejecutivo o a sectores políticos afines al gobierno.
En marzo de 2025, la Sección Especializada del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), integrada por tres magistrados suplentes, ordenó abrir una investigación preliminar por presunta beligerancia política del entonces presidente Rodrigo Chaves, tras su participación en el acto inaugural del curso lectivo en el Colegio Técnico Profesional de Educación Comercial y de Servicios, en Mata Redonda.
Según uno de los denunciantes, durante esa actividad Chaves habría instado a los estudiantes a “elegir 40 diputados que no sean de los culpables de todos los males”, lo que motivó el análisis del órgano electoral.
A este caso se suma un episodio ocurrido en setiembre de 2025 en el Colegio de Cedros de Montes de Oca, donde un joven identificado como Alexis Calderón ingresó al centro educativo presentándose, en apariencia, como funcionario del TSE. De acuerdo con la versión del director, Cristian Chaves Segura, el visitante sostuvo una breve charla con estudiantes y, posteriormente, exhibió una bandera del oficialista Partido Pueblo Soberano (PPSO), hecho que fue documentado en imágenes difundidas en redes sociales.
