Aunque en este punto del periodo legislativo es absolutamente inviable que el proyecto de ley para legalizar las jornadas laborales de 12 horas sea aprobado en la Asamblea Legislativa, la presidenta electa y ministra de la Presidencia, Laura Fernández, evitó hacer la iniciativa a un lado, para dejar el camino despejado a las siete prioridades que el gobierno de Rodrigo Chaves pide a los diputados.
La posición de la ministra de Chaves resulta contradictoria con la que expresó un día después de las elecciones nacionales, ya como presidenta electa, pero todavía fuera del gabinete, cuando dijo que si los diputados van a aprobar un “mamarracho”, es mejor que no aprueben nada.
Este jueves, durante la cita que le dieron los jefes de las fracciones legislativas a Laura Fernández, para presentar las siete prioridades de Chaves en el cierre del periodo parlamentario, la ministra omitió totalmente el tema de las jornadas 4-3 de la conversación con los voceros políticos.
Se refirió al asunto hasta que, en conferencia de prensa, fue consultada por La Nación sobre el hecho de que las iniciativas en las que quieren avanzar chocarían con el muro de la vía rápida que tiene el proyecto de jornadas extendidas.
La iniciativa de ley se viene tramitando con un mecanismo de vía rápida desde agosto, pero tiene enfrente un muro de 1.684 mociones de fondo por tramitar, así como 880 mociones de revisión.
Los diputados han suspendido el avance del proyecto, varias veces, para consultar los cambios de fondo que se le han hecho a la propuesta. Además, el propio Ejecutivo le aplicó el entre noviembre y enero para priorizar otros asuntos.
Sin embargo, el expediente regresa a la agenda del plenario el próximo martes, para nuevamente ocupar las horas de debate en plenario, sin dar opción a ninguna otra discusión.
Ya se lo había advertido el presidente de la Asamblea, Rodrigo Arias, a los jefes de fracción dos semanas atrás, pero fueron precisamente la jefa chavista, Pilar Cisneros, y el subjefe de la bancada, Daniel Vargas, quienes se opusieron a sepultar la vía rápida de jornadas.
Frente a la consulta de este medio en la conferencia de prensa, Laura Fernández no respondió realmente si el proyecto de jornadas debe salir del camino y dar paso a las prioridades de Rodrigo Chaves del momento, que son siete expedientes.
“En estas reuniones individuales que voy a sostener con cada jefe de fracción vamos a repasar la lista. Los que están en comisión, acelerarlos. Respecto a jornadas 4-3, es parte de lo que voy a conversar con los diferentes jefes”, dijo la ministra.
En su lugar, la presidenta electa lo que hizo fue repetir el discurso sobre las razones por las que considera que debe aprobarse el proyecto de jornadas laborales de 12 horas, con el argumento de que hay empresas que están necesitando “esa seguridad jurídica” para venir a las zonas francas de Costa Rica.
Además, la ministra puso como aspiración que el país se ponga al nivel de países como El Salvador, Panamá y República Dominicana. “Ellos le ponen alfombra roja a la inversión”, dijo.
Fernández alegó que, para ella, es muy importante que avance el proyecto, pero que lo definirá una vez que converse individualmente con los diferentes voceros partidarios.
