Tras ocho años de guardar silencio, la exdiputada Marulin Azofeifa Trejos decidió hablar y denunciar penalmente las agresiones sexuales que asegura haber sufrido de parte del actual congresista y excandidato presidencial, Fabricio Alvarado Muñoz, del partido Nueva República (PNR).
Relató que, entre el 2018 y el 2025, sufrió, de manera frecuente y constante, tocamientos no consentidos en sus partes íntimas y contacto físico forzado.
Debió luchar contra el miedo de que nadie le creyera, porque él era “hijo de Dios”, representante de los valores de la familia y líder del movimiento político-religioso en el que ella cree.
Marulin Azofeifa lamenta que mucha gente haya sido engañada por ese líder, pero insiste en que Alvarado no puede estar cerca de ninguna mujer.
Le indigna saber que una persona se escude en la fe, en el púlpito y en el discurso para hacer actos “deshonestos y tan indeseables”, por lo que se convenció de que lo debe juzgar la justicia terrenal.
Incluso, se lo había advertido en una carta, en la que le notificó que no toleraría más acercamientos físicos.
En varias ocasiones, recalcó, también le manifestó su disgusto por sus conductas inapropiadas y, si bien él aceptaba “el error”, le pedía disculpas y aseguraba que iría a terapia, pasado un tiempo repetía el patrón después de haber prometido que no lo volvería a hacer.
El acoso no solo se lo reprochó en persona en reiteradas ocasiones, sino que también lo hizo delante de otras personas y por escrito. Nadie hizo nada, la prioridad era defender el movimiento de Nueva República. Así lo contó Azofeifa en una entrevista exclusiva con La Nación, luego de denunciar a Alvarado Muñoz por esos hechos el 9 de marzo ante la Fiscalía General.
Ella no era la única víctima en Nueva República
En enero del 2018, en plena campaña, Alvarado la besó sin su consentimiento durante una gira en Guápiles, recordó Marulin Azofeifa.
Luego, a finales del 2018, cuando varios diputados se separaron de Restauración Nacional para crear el PNR, entre octubre y diciembre de ese año, ella y otras dos compañeras, cuyos nombres se reservó, denunciaron las supuestas agresiones sexuales del líder. El modus operandi era similar. Ella no era la única aparente víctima, sino que eran tres.
Lo denunciaron en una reunión donde también estuvieron presentes los entonces diputados Jonathan Prendas y Harllan Hoepelman, así como los dirigentes Francisco Prendas, David Segura (actual legislador) y César Zúñiga.
Prometió tratamiento espiritual
“Él aceptó que había cometido un error. Nos pidió perdón. Reconoció que estaba en un error. Las demás personas que estaban ahí ya sabían lo que había hecho.
“Y es cuando él dice que se va a someter a un tratamiento espiritual y de terapias para poder solucionar ese tema que tiene. Él reconoce que tiene un problema”, narró Azofeifa.
Al salir de ese encuentro y con la promesa de que los tocamientos iban a cesar, la entonces diputada decidió no denunciar los hechos.
Creía que sería el fin del movimiento político
Creía que, si contaba lo que estaba viviendo, sería el fin para el naciente movimiento de Nueva República. Además, aseguró que no quería romper una familia con sus declaraciones.
“En ese momento, yo solo pensé en que no se acercara a mí y buscara ayuda, porque la idea no era destruir una familia por sus actuaciones hacía mí. Yo no quiero destruir un hogar, no quiero destruir a las niñas (las hijas de Alvarado), sabíamos que estábamos en medio del proyecto político.
”Yo no quería destruir el proyecto. Nosotros nos dividimos, nos separamos de una fracción política para declararnos independientes bajo la convicción de un proyecto en el que creemos e, inclusive, yo sigo siendo parte del partido Nueva República. Yo me represento con la ideología de este partido, no con las actuaciones de él", insistió Azofeifa, de 40 años, oriunda de Cariari, Pococí, y quien actualmente es asesora del congresista Yonder Salas.
‘Mi consejo a don Fabricio es que no se refiera’
Este diario intentó conversar con Alvarado y con el resto de personas que ella enumeró. No obstante, ninguno atendió las llamadas hechas a sus celulares, ni respondió los mensajes enviados por WhatsApp. Desde el viernes pasado se les ha buscado, sin obtener una declaración a la hora de publicar este artículo.
En el caso de los diputados Fabricio Alvarado y David Segura, la oficina de prensa de la fracción de Nueva República respondió que el primero no se encuentra en el país y que el segundo no respondería consultas de este medio y remitieron al abogado de Alvarado, Erick Ramos.
El representante legal afirmó que no se va referir al respecto, pues aún no conoce el contenido del expediente de la denuncia y porque no es su estilo “litigar en la prensa”.
“Hay una norma procesal que prohíbe, en este tipo de asuntos, de naturaleza penal, en la etapa en que nos encontramos, revelar situaciones a terceras personas. Entonces, yo no voy a referirme en concreto, tengo que respetar la investidura del Ministerio Público, el secreto profesional y tengo que respetar a la contraparte, como persona denunciante”, manifestó Ramos.
“Cualquier comentario que haga sería absolutamente irresponsable. De todas formas, la defensa de don Fabricio, una vez que tengamos acceso al expediente, se ejercerá en los estrados judiciales. Mi consejo a don Fabricio es que no se refiera y por una norma de orden público, yo tengo impedimento para referirme a los hechos”, agregó.
‘No se puede basar de una fe para hacer esos actos’
Durante el tiempo en que guardó silencio también incidió el hecho de que sentía temor, según su relato, de que nadie le creyera, o bien, de que se le achacara que era culpa suya.
“Ha sido muy difícil soltar esta información y no solo la información, sino lo que yo vivo dentro de mí, la lucha que yo tengo. Saber que las cosas estaban mal, que con mi silencio iba a haber mucha gente engañada, creyendo que él decía ser una cosa cuando no lo era. Y entonces dije: ‘No voy a callar más’. Y fue cuando decidí hablar.
”No se puede basar de una fe para hacer estos actos. (...) No se puede escudar de un púlpito, de sus palabras, para hacer actos deshonestos y tan indeseables para una como persona, como fue en mi caso", relató la exlegisladora.
“El miedo es tanto y también la culpa que se siente, porque una se siente mal. Y la otra es que le vayan a creer a una. Porque la gente dirá: ‘Eso es mentira, ¿cómo él va a hacer eso si es hijo de Dios?’ Yo no voy a cuestionar si es hijo de Dios o no es hijo de Dios. Él sabrá. Porque a mí no me toca juzgarlo. Lo que sí lo va a juzgar a él es la justicia terrenal de aquí, de Costa Rica.
“Dios hará la justicia que compete con él y lo que sí sé es que las acciones que él ha hecho, va tener que darle explicaciones a la justicia de esta tierra. Porque la Biblia habla de la justicia del cielo y de la justicia de la tierra. Ahora vamos a esperar qué va a pasar aquí, en la justicia terrenal”, agregó.
Conversaciones y advertencias a Alvarado
Marulin Azofeifa decidió hablar en enero de este año, luego de que la ahora presidenta electa, Laura Fernández, denunció que durante su tiempo como asesora en materia económica de Alvarado, de previo a la segunda ronda del 2018, ella y otras colaboradoras recibieron “acoso de este señor, comentarios pasados, fotografías, y lo más grave, usando el nombre de Dios”.
Sin embargo, de previo a que contara lo vivido, Marulin Azofeifa alertó en, al menos, tres ocasiones más lo que estaba viviendo. Después del encuentro del 2018, las aparentes agresiones se retomaron con más fuerza superadas las elecciones municipales del 2020 y se intensificaron en el 2022, cuando ella fue nombrada asesora del PNR y él asumió su curul como diputado.
De acuerdo con su testimonio, él se aprovechaba de que ella tenía un horario diferenciado y entraba más temprano que el resto: “Yo era la primera en llegar a la fracción y él se da cuenta de que tengo ese cambio horario y es cuando sus visitas son más constantes, estando yo sola. Para ese momento, yo había tenido ya varios signos de ansiedad. Ya no podía escuchar la puerta de la fracción que se abriera o escuchar la voz de él porque me desestabilizaba.
”Yo lo que hacía, apenas lo oía entrar, era que me levantaba de mi silla y me iba, y esperaba hasta que se fuera para poder regresar. Evitaba siempre estar cerca de él o de estar en el mismo lugar.
”Ya no lo podía evitar cuando estaba enfrente de todos los compañeros, pero en esa ocasiones me decía: ‘Necesito conversar con usted Marulin, acompáñeme’. Y me llevaba a la jefatura de fracción, a la oficina y era precisamente ahí cuando se aprovecha", detalló.
Esos hechos primero se los contó, de manera verbal, a César Zúñiga, quien era el jefe de asesores y tesorero de Nueva República y actualmente es subgerente del Departamento de Participación Ciudadana del Congreso.
Ella afirma que él le dijo que se haría cargo de la situación e insistió en que no podía denunciar nada públicamente porque podía afectar al partido electoralmente, algo que al final sí ocurrió luego de que ella habló: Nueva República se quedará sin representación en Cuesta de Mora a partir del próximo 1.° de mayo.

‘El acoso y tocamientos que usted ha realizado sin mi consentimiento finalizan a partir de ahora’
En agosto del 2024 y como las presuntas agresiones continuaban un año después, Azofeifa le envió a Alvarado una advertencia en formato PDF por WhatsApp y se la reenvió a Zúñiga. Ambos se negaron a recibir la nota en físico.
Capturas de pantalla en poder de este diario confirman el envió de ese documento el 18 de agosto del 2025. Ahí también se puede ver que él borró varios mensajes, supuestamente diciéndole que fuera a su oficina. Azofeifa no aceptó e insistió en que “estaba muy claro lo que ella escribió”. Entonces, él respondió: “Está bien Maru. Perdón por todo, de verdad”.
Ese día en específico, ella lo amenazó con tomar acciones legales si no cesaba el acoso: “Le notifico que no voy a tolerar a partir de este momento, nunca más, ningún tipo de acercamiento físico de su parte. No pienso permitirlo más y por lo tanto le expreso directamente que le prohíbo cualquier acción que implique el contacto físico.
”Si en algún momento, por mi falta de reacción, usted ha pensado que tiene consentimiento de mi parte para tocar mi cuerpo en áreas íntimas, le dejo saber que no es así, y que, si no he reaccionado como debí hacerlo desde la primera vez, fue por miedo, pero ese temor ya terminó.
”Muchas veces le he dicho que no deseo ser tocada por usted y aun así su acoso es constante y frecuente, ignorando lo que en repetidas ocasiones le he prohibido. A partir de ahora, no le autorizo nunca más ni si quiera un abrazo, el acoso y tocamientos que usted ha realizado sin mi consentimiento; finalizan a partir de ahora y le dejo saber que mi tolerancia a esta circunstancia de acoso sexual y tocamientos sin mi consentimiento no pasarán sin que yo tome las acciones legales correspondientes“, se puede leer en la nota de una página.

‘Esto sería una bomba y destruiría el partido’
Esa advertencia no dio resultado y la situación continuó. Dos meses después, el 27 de octubre del 2025, ella le solicitó a César Zúñiga que le autorizara hacer teletrabajo. Alegó que no se sentía segura en el entorno laboral con Alvarado ahí presente.
“La presencia del señor Fabricio Alvarado me genera una constante sensación de incomodidad, temor e impotencia, especialmente cuando estoy sola en el lugar. Su comportamiento hacia mí, que he comunicado en múltiples ocasiones directamente a usted, no corresponde con los valores que representa una persona casada, con familia, ni con los principios que defiende el PNR“, escribió Azofeifa ese día.
Cuatro días después obtuvo la autorización y desde entonces trabaja desde su casa: “Y fue cuando ya César me dijo: ‘Sí, vete a teletrabajo, creo que es lo mejor, ya esto no se puede controlar más (...). Fabricio está en primer lugar en las encuestas, esto sería una bomba y destruiría el partido’. Fue lo único, defender el partido”.
Ella asegura que esa no fue la primera vez que estuvo en esa modalidad de trabajo. Por las mismas razones, también se le autorizó durante otro lapso del 2024. Eso ocurrió luego de comunicarse verbalmente con Zúñiga.
“Y fue cuando me dijo: ‘Mija, no vienes a la oficina, eso es un peligro’. Y yo le dije que ‘OK’, porque de todas formas yo venía de un cuadro de ansiedad, venía de servicios de salud de la Asamblea. O sea, yo estaba medicada debido a todo este sistema de ansiedad”, cuenta la exdiputada.
‘Eso no es de Dios. Eso no es de un hombre de Dios’
Marulin Azofeifa denunció los hechos primero, el 4 de febrero, ante la Asamblea Legislativa, donde dijo que sufrió violencia política, acoso laboral, abuso de poder, acoso sexual y abuso sexual.
Posteriormente, el pasado lunes 9 de marzo, presentó una denuncia penal ante la Fiscalía General por delitos sexuales. En ese caso, que se tramita bajo el expediente N.° 26-000026-0033-PE, ella es defendida por la también exdiputada y expresidenta del Congreso, Carolina Hidalgo, con quien compartió curul, y por el abogado penalista David Delgado.
Azofeifa fue enfática al asegurar que tiene pruebas para demostrar lo que está denunciando e incluso, que ya cuenta con algunos testigos, de quienes prefirió no revelar los nombres.
Aunque también hizo un llamado a otras mujeres a que denuncien en el perfil de Instagram denominado: @yolecreoamarulin, si vivieron algo parecido.
“Nosotras nos sentimos sucias, nos sentimos mal, pero sé que se van a identificar con lo que yo estoy diciendo, porque la forma de él, de pedir disculpas, uno se lo cree, pero cuando uno ve que hay más chicas que están siendo usadas y que él abusa de su poder para tocarnos, para besarnos a la fuerza, sin que una quiera que le hagan esas cosas, eso no es de Dios. Eso no es de un hombre de Dios.
”Durante tanto tiempo me costó hablar, pero que hoy yo hable y que otras mujeres puedan escucharme y puedan decir: ‘No quiero ser más víctima de personas misóginas como él’. Yo siento que se está haciendo justicia.
”Que no haya una mujer más víctima de hombres como él y ni él. Aquí no es un tema de edad. No es un tema de ser linda, ser fea o de ropa. Es un tema que él está enfermo, una persona misógina totalmente. Y una persona como esa no puede estar cerca de ninguna mujer“, concluyó Azofeifa.
Colaboraron con esta información los periodistas Aarón Sequeira y Sebastián Sánchez.
Nota del editor: Esta información se actualizó a las 6:45 p. m. con declaración de Erick Ramos, abogado de Fabricio Alvarado.
