
La Asamblea Legislativa aprobó en segundo debate un proyecto de ley para fortalecer los controles de alcohol y drogas lícitas en las carreteras.
La iniciativa del diputado socialcristiano Horacio Alvarado reforma la ley de tránsito y el Código Penal para prohibir de forma expresa la conducción bajo los efectos de drogas ilícitas.
El legislador explicó que el expediente 23.405 busca una aplicación más precisa del régimen de sanciones por conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas.
El texto aprobado mantiene la multa de categoría A para quienes superen los límites de alcohol vigentes. Esta sanción económica supera actualmente los ¢360.000 e incorporará ahora a quienes manejen bajo la influencia de sustancias ilícitas.
El procedimiento estipula que la primera prueba sea siempre de aire espirado.
El conductor tiene derecho a verificar el certificado de calibración del equipo y a solicitar un segundo análisis con otro dispositivo.
La detección de drogas se realizará mediante pruebas de saliva cuando el resultado de alcohol sea negativo. Estas muestras se tomarán si existen signos externos objetivos de consumo o conductas incompatibles con el nivel de alcohol registrado.
El proyecto se centra en prohibir la conducción vehicular bajo efectos de drogas ilícitas, pero no criminaliza el consumo.
