
El exjefe de la exdiputada y asesora legislativa Marulin Azofeifa en la Asamblea Legislativa, César Zúñiga, intentó manejar en privado las presuntas agresiones sexuales que el congresista Fabricio Alvarado habría cometido en contra de ella, para evitar un golpe al Partido Nueva República (PNR).
Eso ocurrió en el 2024, cuando empezaba el proceso de cara a la campaña electoral del 2026, en la que Alvarado fue candidato presidencial de la agrupación.
Así consta en un audio que grabó Azofeifa en agosto de ese año y que fue presentado en la comisión especial investigadora del Congreso que investigó estos hechos y que rindió tres informes al plenario del Congreso, la semana pasada. Este lunes, los legisladores decidirán si imponen a Alvarado una amonestación ética-pública.
En la conversación telefónica consta no solo que Zúñiga, como director administrativo y de la fracción de Nueva República, confrontó a Fabricio Alvarado luego de conocer su presunto comportamiento indebido hacía Azofeifa, sino que le aseguró a ella que tenían que “tener mucho cuidado”.
“Las cosas van caminando demasiado bien para que se nos caiga todo el castillo en pedazos. Está punteando en las encuestas y nos están buscando personas que nos quieren apoyar”, afirmó Zúñiga en el audio de 7:46 minutos presentado como prueba en la comisión investigadora y del cual La Nación tiene una copia.
Para ese momento, César Zúñiga no solo era el director de Asesoría Política de la fracción del PNR, sino que también era (y sigue siendo) el tesorero del comité ejecutivo nacional de la agrupación política. Actualmente, es subgerente del Departamento de Participación Ciudadana del Congreso.
La preocupación de Zúñiga por manejar el caso con discreción también se evidencia en la recomendación que él le hizo a la asesora, para “no hacer más grande este reguero”.
Tanto es así que le explicó a Azofeifa que la situación solo la conocían ella, él —como jefe administrativo— y Jonatán Picado, consejero espiritual y pastor de Fabricio Alvarado, a quien Zúñiga habría acudido para presuntamente controlar las actitudes de hostigamiento que estaría teniendo el diputado hacia la asesora, como subalterna.
“Nosotros dos manejamos nuestro discurso, para que todo quede clarito. (...). Sí, nos va a hacer caso. Yo le hablé como amigo y como hombre, pero Jona (Jonatán Picado) le va a hablar como pastor y consejero, entonces lo va a madrear todo”, asegura Zúñiga en la grabación.
Incluso, el entonces jefe de Azofeifa le dijo que el comportamiento de Alvarado tenía que cambiar, al saber que había terceros involucrados, incluyendo su propio consejero.
“No creo que te llame ni te insista, porque ya sabe que el asunto se destapó. (...) La ventaja es que ya lo tenemos controlado, que era lo más importante”, expresó Zúñiga en ese audio.
César Zúñiga se abstiene de declarar
Frente a la comisión investigadora del Congreso, César Zúñiga se abstuvo de declarar y, principalmente, de responder todas las preguntas referidas al contenido de dicho audio.
Así consta en el acta de la sesión extraordinaria N.º 4 del miércoles 15 de abril pasado, de la cual La Nación tiene una copia.
Frente a las preguntas que le hizo la diputada independiente Johana Obando, luego de reproducir el audio, César Zúñiga se abstuvo de responder el interrogatorio. No quiso ni reconocer si la voz en el audio era la suya.
De hecho, la abogada de Fabricio Alvarado, Gloriana Valladares Navas, intentó impedir que se reprodujera la grabación, alegando que era una prueba ilegal.
Sin embargo, el presidente de la comisión, Alejandro Pacheco, le rechazó la solicitud y enfatizó que ningún tribunal ha declarado la ilegalidad de esa prueba.
Frente a la exigencia de Johana Obando, Zúñiga también se abstuvo de detallar cuál era la situación de la que estaba hablando con Marulin Azofeifa durante su conversación.
Posible imputado
Este diario dio a conocer, el sábado pasado, que Zúñiga reconoció que podría convertirse en imputado dentro de la denuncia penal que presentó Marulin Azofeifa contra Fabricio Alvarado, en la Fiscalía General.
Esa afirmación aparece en uno de los informes presentados por la comisión especial investigadora, específicamente el firmado por Alejandro Pacheco, del PUSC.
En ese documento, el socialcristiano señaló que Zúñiga basó su negativa a declarar en el hecho de que no tiene certeza sobre su condición formal dentro del proceso judicial.
Allí se detalló que el exjefe de Azofeifa reconoció que “eventualmente podría adquirir la calidad de imputado”.
Además de tesorero y exjefe administrativo del PNR, César Zúñiga fue candidato a diputado en las elecciones de febrero pasado, en las que la agrupación no pudo mantener una sola curul.


