
Los hermanos Yann Eduardo y Stephan Roberto Turcios Stiegler, quienes financiaron la campaña de Laura Fernández con bonos de deuda política por ¢124 millones, son sobrinos de un exministro y actual viceministro de Honduras. Además, el mayor de los hermanos estuvo en la cena de Estado que el Gobierno de Costa Rica le ofreció al mandatario de El Salvador, Nayib Bukele, en noviembre del 2024. Entró al Teatro Nacional como parte de la delegación salvadoreña.
Los empresarios son sobrinos de Jaime Reinaldo Turcios Oreamuno, actual viceministro en los Despachos de Transparencia y Lucha Contra la Corrupción del gobierno izquierdista de la presidenta Xiomara Castro, quien dejará el poder el 27 de enero.

Turcios Oreamuno también fue ministro de esa cartera entre el 2023 y el 2024. Anteriormente, se desempeñó como embajador de Honduras en Venezuela y viceministro de Industria y Comercio durante el mandato del esposo de Xiomara Castro, Manuel Zelaya, quien destituido en un golpe de Estado en el 2009.
El vínculo de los hermanos Turcios Stiegler con Honduras no se limita a su tío: ellos vivieron muchos años en este país centroamericano e, incluso, Stephan (de 38 años) nació allá, según consta en el Registro Civil costarricense.
Ambos tienen la nacionalidad costarricense por su padre, ya que su madre es de origen francés.

Invitado a cena de Estado en el Teatro Nacional
El mayor de los hermanos, Yann Turcios (44 años), estuvo presente en la cena de Estado que el mandatario Rodrigo Chaves celebró para su homólogo salvadoreño, en el Teatro Nacional, el 11 de noviembre del 2024.
Yann Turcios formaba parte de la delegación de El Salvador, según una lista de confirmados que entregó la Casa Presidencial al diputado del Frente Amplio, Antonio Ortega, tras un recurso de amparo.
Inicialmente, Zapote y el gobierno de Bukele se negaron a revelar la lista de invitados al evento diplomático financiado por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
En la lista de confirmados, se consignó que Yann Turcios confirmó su asistencia junto a su esposa Danielle Kelly Cifuentes.
Posterior al evento, la empresa Ridivi, que pertenece a los hermanos Turcios Stiegler, subió a la red social Linkedin dos fotos donde se observa a Yann junto a Bukele. En una de ellas, aparece Chaves, con la siguiente leyenda:
“Nuestro cofundador Yann Turcios tuvo el honor de compartir un momento inspirador junto al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, durante la cena de gala en Costa Rica.
”Para Ridivi, este tipo de encuentros no solo refuerza nuestro compromiso con la innovación, sino que impulsa nuestra visión de un futuro financiero transformador en América Latina, donde la tecnología y las fintech sean accesibles para todos. Con pasos firmes hacia el futuro, trabajamos en soluciones que integran lo último en tecnología financiera y bitcoin“.
A ese evento, el gobierno de Chaves invitó a siete financistas de su campaña electoral, así como a ministros, diputados (tanto oficialistas como de otras bancadas), presidentes de cámaras, empresarios televisivos, cooperativistas, el abogado de Chaves, el alcalde de San José, presidentes de clubes de fútbol y el presidente de la empresa que publicó vallas pidiendo las renuncias de jerarcas de otros poderes.
Remesas y transferencias vía WhatsApp
En el 2015, los hermanos adquirieron Remesas Instantáneas (Ridivi), que en ese momento tenía una buena cantidad de clientes, pues había sido fundada en el 2004, según narraron al semanario El Financiero en setiembre del 2021.
Esta compañía ofrece servicios de pagos y transferencias vía WhatsApp y empezó ofreciendo servicio de remesas hacia Nicaragua y Colombia. Además, la empresa promueve el uso de criptomonedas y servicios vinculados; en el 2025, Stephan Turcios fue ponente en Blockchain Jungle, evento de esa industria en el Centro de Convenciones en Belén.
El jueves, La Nación contactó por teléfono a Stephan Turcios Stiegler y aseguró que hicieron una inversión con un interés fijo y que el dinero proviene de un negocio de créditos que ambos tienen. Sin embargo, pidió que se le llamara luego porque iba entrando a una reunión, pero ya después no atendió las llamadas ni los mensajes enviados.

