El diputado Horacio Alvarado renunció este miércoles al Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), luego de que el Tribunal de Ética de esa agrupación le abriera un proceso a él y a otros cuatro congresistas, por haber salvado a Rodrigo Chaves del desafuero, en dos ocasiones.
En una carta remitida a las 3:49 p. m. al partido, solicitó formalmente que le suspendan su militancia, a partir de este miércoles.
“Esta solicitud obedece a circunstancias de carácter personal, que me llevan, en este momento, en que el partido perdió el rumbo e hizo caso omiso de muchos de los principios socialcristianos, a dar un paso al lado en mi condición de militante activo, sin que ello implique renunciar al aprecio, respeto y reconocimiento por la trayectoria y los ideales que históricamente representó el Partido Unidad Social Cristiana”, dice la nota.
Consultado por la decisión de Alvarado, el jefe de la fracción socialcristiana, Alejandro Pacheco, respondió que no ha podido conversar con su compañero de fracción, pues se dio cuenta de la renuncia por la consulta que le hizo La Nación.
Aparte de Alvarado, el Tribunal de Ética también les abrió el proceso a Carlos Andrés Robles, Melina Ajoy, María Marta Carballo y Leslye Bojorges, aunque este último ya está fuera del partido y de la fracción parlamentaria.
El presidente del PUSC, Teddy Zúñiga (también alcalde de Nandayure), lamentó “la salida de uno de los líderes más destacados en las últimas décadas” y dijo que espera que esa salida del diputado no sea definitiva, sino que “pueda regresar a apoyar a las nuevas generaciones”.
Zúñiga dijo que él no considera que la intención del diputado herediano sea la de evadir el proceso abierto por el órgano ético partidario.
“Sus formas nunca son para evadir, todo lo contrario”, dijo el presidente del partido.
En su carta, el exalcalde de Belén, de 65 años, asegura que inició su militancia cuando era adolescente y dijo que hizo suyos, desde entonces, los principios socialcristianos.
“Precisamente, por el profundo respeto que guardo hacia la institucionalidad partidaria, y tras una reflexión personal y responsable, tomé la decisión de solicitar formalmente la suspensión de mi militancia, a partir de la fecha de recepción de la presente", dice la carta del diputado.
Al mismo tiempo, Horacio Alvarado agradeció los espacios de “participación y aprendizaje” que le dieron en la Unidad, y solicitó que se realizaran todos los trámites para suspenderle la militancia.
La Nación intentó conversar directamente con Alvarado, pero no respondió las llamadas ni mensajes que se le enviaron.
Por el momento, no está claro si Alvarado se va a declarar diputado independiente o se va a mantener dentro de la fracción socialcristiana.
La denuncia que tramita el Tribunal de Ética se debe a que los cinco diputados evitaron, con sus votos, que el presidente de la República, Rodrigo Chaves, perdiera su inmunidad para afrontar dos procesos, uno judicial y otro administrativo, el año pasado.
En setiembre del año pasado, los cinco congresistas votaron en contra del desafuero de Chaves para afrontar un proceso judicial por el presunto delito de concusión por el Caso BCIE-Cariñitos, en el que la Fiscalía General lo acusó por presionar al contratista Christian Bulgarelli para que le entregara $32.000 a Federico Cruz, Choreco, quien era asesor presidencial en el primer año de gobierno.
El pago era, supuestamente, una condición para recibir un contrato por $405.000 con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), para darle servicios de comunicación a la Casa Presidencial.
En diciembre, los cinco socialcristianos salvaron nuevamente a Chaves del desafuero, frente al proceso por beligerancia política que realizó el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) contra el mandatario, por declaraciones que presuntamente atentaron contra la imparcialidad política a la que está obligado el mandatario, por norma constitucional.
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