La Coalición Agenda Ciudadana (CAC), formada por el Partido Acción Ciudadana (PAC) y la Agenda Democrática Nacional (ADN), enfrentó resultados agridulces el pasado 1.° de febrero.
La candidata presidencial Claudia Dobles no escondió sus aspiraciones de alcanzar la segunda ronda junto a Laura Fernández, del Partido Pueblo Soberano (PPSO).
La expectativa era que otra vez se activara la efervescencia de última hora que llevó al PAC a triunfar en los dos balotajes en que ha participado, en 2014 y 2018, cuando las encuestas no les favorecían.
Pero el efecto PAC no llegó en esta carrera presidencial. La Coalición, en la que la ADN tenía un papel menor, no fue suficiente. Dobles se quedó corta con solo un 4,85% de los votos, lejos de la ahora presidenta electa y del liberacionista Álvaro Ramos.
Sin embargo, el PAC, por medio de esta coalición, tendrá de nuevo presencia legislativa luego de cuatro años de haber desaparecido de la institucionalidad política. La curul que ocupará la misma Dobles a partir del 1.° de mayo es un tanquecito de oxígeno para una agrupación que lucha por sobrevivir.
También pueden considerar un triunfo el haber accedido a la deuda política, tras ser la tercera la agrupación que más gastó en campaña, detrás del PPSO y el Partido Liberación Nacional (PLN), como lo destacó la analista Kattia Benavides.
Ahora, un partido que gobernó por ocho años intentará mantener relevancia desde el Congreso, en un contexto político muy distinto al que lo llevó a irrumpir en el bipartidismo a partir de las elecciones del 2002. En aquel momento, el PAC era la opción novedosa frente a los partidos tradicionales, papel que para gran parte del electorado ahora cumple el PPSO.
Expertos consultados por La Nación coincidieron en que el futuro de la agrupación dependerá en gran medida de la exprimera dama, quien se convertirá en la cara del partido desde su escaño durante los próximos cuatro años, y tomará el papel que en sus años ocupó Ottón Solís.
Benavides señaló que, aunque sea una fracción unipersonal, se trata de un partido con considerable experiencia, tanto en el Poder Legislativo como en el Ejecutivo, por lo que Dobles debería contar con las herramientas para navegar el complejo entorno político que se avecina.
El desafío para ella en Cuesta de Moras será diferenciarse en medio de fracciones más numerosas: 17 diputados del PLN y siete del FA, que apuntarán a representar a los ciudadanos opositores del gobierno entrante de Fernández y a los ubicados del centro a la izquierda del espectro político.
El analista político Daniel Calvo consideró que la evolución política del PLN y el FA terminó hiriendo a la Coalición. Con la renovación interna bajo el mando de Ramos, el PLN estaría regresando a su tendencia socialdemócrata, mientras que el FA tomó parte de los electores cercanos a la izquierda que en su momento votaban por el PAC.
Por otra parte, Alejandro Molina, del Observatorio de Política Nacional de la Universidad de Costa Rica (OPNA), coincidió en que el FA capturó a gran parte del electorado progresista, especialmente en la papeleta a diputados por medio del quiebre de voto.
Molina agregó que la Coalición no cuenta con liderazgos claros aparte de Dobles, y el hecho de que ella haya tenido doble postulación “da cuenta de que existe una apuesta muy fuerte por parte del partido hacia su figura”.
La Nación pidió una reacción el miércoles al presidente del PAC, Fabián Solano, pero el viernes, al cierre de edición, no se obtuvo respuesta.
Estará en manos de Dobles, en los próximos cuatro años, aprovechar el oxígeno que le dio el electorado, después de que parecía que el PAC caería en la irrelevancia tras las elecciones del 2022.
