
Un colegio técnico del MEP denunció que, siendo diputado, Fabricio Alvarado Muñoz habría acosado sexualmente a una estudiante de duodécimo año que realizaba la práctica profesional en el despacho del entonces jefe de fracción del Partido Nueva República (PNR), en la Asamblea Legislativa.
El centro educativo, con sede en Desamparados, presentó la denuncia por presunto acoso y hostigamiento sexual ante la Fiscalía General el 27 de noviembre del 2024, el mismo día en que habrían ocurrido los hechos señalados.
Para ese momento, la pasante tenía 18 años y realizaba labores de secretariado en la oficina de Alvarado.
La víctima relató haber sufrido aparentes “insinuaciones de nivel sexual” y un intento de beso por la fuerza, según consta en el protocolo establecido por el Ministerio de Educación Pública (MEP) para atender este tipo de casos.
Para empezar la pasantía en la Asamblea Legislativa, la joven había puesto entre sus referencias el nombre y el número de teléfono de la esposa de Fabricio Alvarado, Laura Moscoa.
Dos profesores alertaron
Dos docentes del colegio activaron el protocolo apenas la joven alertó sobre lo que habría vivido.
“La estudiante indica que mientras realizaba su práctica profesional en la Asamblea Legislativa, el jefe inmediato, Fabricio Alvarado Muñoz, supuestamente ‘me llamaba a su despacho y me decía que que lindos ojos y, entre otras cosas, me intentó dar un beso’”, se consignó en ese documento, del cual La Nación tiene una copia.
La pasante, a quien se identificará como AZT para proteger su identidad, no volvió a su práctica en el despacho de Alvarado. El colegio la reubicó en una empresa para que pudiera cumplir con la pasantía y graduarse.
AZT también denunció los hechos el mismo 27 de noviembre del 2024 ante la Fiscalía General de la República, mediante un escrito de dos páginas, que consta en el expediente de la investigación N.° 24-000108-0033-PE, donde se indagan posibles delitos de abuso sexual contra persona mayor de edad.
En esa causa, se acumularon otras dos denuncias por presuntas agresiones sexuales de parte de Fabricio Alvarado. Una la presentó Alicia Castillo y la otra, la exdiputada y exasesora legislativa Marulin Azofeifa, según confirmó la oficina de prensa del Ministerio Público, el pasado 10 de setiembre. El caso continúa en investigación.

‘Sus besos no eran de saludo en el cachete, eran más llegando a los labios’
En el escrito enviado a la Fiscalía, junto a un disco compacto con pruebas, AZT detalló que comenzó a hacer su práctica profesional en el despacho de Alvarado el 7 de octubre del 2024, donde atendía llamadas, manejaba la agenda del diputado y realizaba otras labores de secretariado.
Relató que todo parecía normal hasta que su presencia e interacciones con Alvarado se hicieron más constantes.
“Con el pasar de los días, el contacto físico recibido por parte de él se iba haciendo más raro. Su manera de saludar de beso no era de jefe a secretaria. Sus besos no eran de saludo en el cachete, eran más llegando a los labios. Sus abrazos, las manos rodeaban toda la cintura, sus caricias no eran de jefe a secretaria.
”Sin embargo, dejaba esas cosas pasar, hasta llegar al día 27 de noviembre a las 9 a. m. que ingreso a trabajar al edificio de la Asamblea Legislativa", narró la joven.
Explicó que en la oficina trabajaban cuatro mujeres y dos hombres, incluyendo al líder del PNR, pero que ese día una compañera estaba incapacitada y la otra tenía problemas de agua en la casa. La tercera funcionaria, quien era la jefa de despacho, no había llegado.
”Al ser las 9:10 a. m. entré al despacho del diputado. Dentro del despacho, se encontraba mi compañero de oficina y el diputado Fabricio Alvarado Muñoz.
”Mi compañero se encontraba mal de salud, por lo que fue al servicio de salud de la Asamblea Legislativa y me quedé sola con el diputado. No vi nada fuera de lo normal en quedarme únicamente con mi jefe, ya que la relación siempre fue de jefe a secretaria.
”Donde yo me siento en mi lugar de trabajo, él se me acerca y se sienta en mi escritorio y me dijo: ‘¿Usted se quiere quedar aquí trabajando?’, a lo que yo respondo que sí, que claro que me gustaría, que me llevo bien con todos y que es un trabajo que me gusta.
”Él me responde que somos tres las que estamos a prueba para el despacho y, en ese momento, se me queda viendo a los ojos y me dice: ‘Que bonitos ojos tiene usted’. Y yo le respondo que gracias. Entonces, me agarra la mano y la empieza acariciar diciendo: ‘También tiene una bonita mano’. En ese momento, me sentí incómoda, entonces le quité la mano", detalló AZT.

‘Me dijo que yo le gustaba e intentó darme un beso’
Posteriormente, según narró la joven, ella se quedó en su escritorio y él entró a su oficina. De inmediato, Alvarado le habría enviado un mensaje por WhatsApp con un emoji de un beso.
“Yo le respondo con un sticker y unas caras riéndose. Luego, me envió una pareja besándose y donde lo vi, inmediatamente lo eliminó y no logré tomarle un screenshot como prueba. Yo le respondí con otros stickers. Luego me puso: ‘Tengo que hacerle una pregunta solo entre nosotros’.
”Yo le respondí: ‘Sí, dime’. Y en ese momento, me dijo que en la oficina, al ingresar, el tema que habló conmigo fue que por qué no podía ver mis publicaciones en mi perfil de Instagram, que si no le tenía confianza o qué era. Le dije que no, que simplemente estaba eliminando todas mis redes y que por ese tema no había visto nada. Él me deja irme, pero me vuelve a llamar a la oficina para hablarme del trabajo, que si de verdad yo quería quedarme. Me deja irme nuevamente y me vuelve a llamar por última vez.
”En este caso, me agarró los cachetes y me dijo que yo le gustaba e intentó darme un beso. En lo que quería quitarme, me empezó a pedir perdón y que esto no saliera de nosotros. Le dije que está bien y me dejó salir.
”Luego, me puso un mensaje, que si me sentí incómoda. Le respondí que sí. Entonces, me pidió que por favor, que no salga de nosotros, que quede entre nosotros esto", relató la joven desamparadeña.
AZT dijo que al regresar a su escritorio se sintió “incómoda, asustada y sin saber cómo reaccionar”. Aprovechó que Fabricio Alvarado salió y le preguntó a la jefa de despacho —quien para ese momento ya había llegado— que si le daba permiso para irse. Eso ocurrió, de acuerdo con su cronología de los hechos, a las 10:40 a. m.
“Le dije que mi hermanita estaba en el festival navideño y mi mamá necesitaba ayuda. Me dejó irme y salgo de la oficina. En eso, el diputado me pregunta qué le pasó a mi hermana, que si ocupaba algo que le avisara. Yo le respondo que sí, que muchas gracias, que yo les estaría avisando. Pero eso en realidad nunca sucedió, fue una excusa para poder salir de la oficina.
”Después de eso, él empieza a llamarme constantemente, me escribió que ocupaba hablar conmigo, que lo llamara. No le contesté, así que siguió llamándome constantemente; yo seguía sin responder. Al final me mandó una imagen aceptando lo que sucedió y pidiéndome disculpas, lo cual tampoco contesté y procedió a eliminar los mensajes", concluyó AZT en su denuncia.

Joven pidió retirar denuncia
La Fiscalía siguió adelante con la denuncia de AZT, a pesar de que ella solicitó dos días después, el 29 de noviembre del 2024, archivar la causa.
En un escrito de dos párrafos, la joven afirmó: “El hecho no fue para tanto, solicito el archivo de la causa y no quiero saber nada más de esto”. También, recalcó que no estaba siendo presionada u obligada a tomar esa decisión.
Un mes y medio después de esa petición, el 16 de enero del 2025, ella fue contratada en el despacho de una diputada compañera de fracción de Fabricio Alvarado.
Se trata de la exlegisladora Olga Morera Arrieta, quien actualmente trabaja como asesora en el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE)
En el 2025, Morera nombró a la pasante en un puesto de “asistente de fracción política 2″, cargo que AZT ocupó hasta el 30 de abril del 2026, cuando se terminó el anterior cuatrienio legislativo, según confirmó el Departamento de Recursos Humanos del Congreso.
La Nación contactó por teléfono a Olga Morera. Sin embargo, cuando la periodista se identificó, la funcionaria dijo que no tenía buena señal y cortó la llamada. Mediante un mensaje de texto, pidió que se le enviaran las consultas por escrito.
Se le preguntó por esa vía sobre cómo se dió la contratación de AZT, si alguien se la recomendó y si sabía de la denuncia previa. A la hora de publicar este artículo, no se obtuvo una respuesta.
Fiscalía: no procede el archivo
La Fiscalía determinó que no procedía el archivo de la denuncia porque el actuar de Alvarado podría configurar un delito abuso sexual agravado, de acuerdo con los incisos 1 y 7 del artículo 162 del Código Penal, debido a que él era el superior inmediato de la ofendida y a quien debía dar cuentas de sus labores.
Ese apartado sanciona con una pena de dos a cuatro años de prisión a quien cometa ese delito.
Abogado de Alvarado pide reconsiderar decisión
El abogado de Alvarado, Eric Ramos, pidió a la Fiscalía reconsiderar la decisión el 29 de setiembre del 2025. Alegó que el diputado no era el superior inmediato de AZT, sino su jefa de despacho, Sherilyn Melissa González Alfaro.
Este miércoles, consultado por La Nación, Ramos dijo que hizo la gestión en forma independiente a la solicitud de archivo que hizo la denunciante en el 2024 y, aunque aseguró ser respetuoso de la decisión de la Fiscalía, manifestó que no la comparte.
“De la revisión del expediente, nos enteramos que la denunciante solicitó la revocación de instancia. Es una situación ajena a la defensa. Lo que es llamativo para la defensa es la posición del Ministerio Público alegando que hay una figura agravada, cuando no lo hay.
”La posición de la Fiscalía va en contra de toda la jurisprudencia, lineamientos y el concepto de agravamiento de delitos de índole penal. Es llamativo que la Fiscalía actúe de esa forma, porque en casos similares se acoge la revocatoria de instancia sin ni siquiera hacer una revisión”, argumentó Ramos.
Sobre el fondo de la denuncia, aseguró que no se podía pronunciar “por respeto a la persona denunciante y porque el caso todavía está en investigación”.

‘No queremos formar parte de ese show’
AZT fue citada por el Ministerio Público para declarar el 11 de junio del 2026, junto a su madre. Sin embargo, ellas solicitaron no acudir e insistieron en retirar la denuncia.
“Se violentan mis derechos con esta nueva convocatoria, pues yo no deseo que mi nombre se haga público, ni comparecer como víctima o denunciante, por cuanto revoqué la instancia, y mi decisión en firme es no continuar ni dar ningún tipo de declaración, ni ante las autoridades judiciales ni ante la prensa. Lo mismo con respecto a mi madre, quien también fue convocada por la Fiscalía
”Con esta convocatoria se nos pone en un claro riesgo de que nuestra imagen, nuestros nombres, se den a conocer en la prensa, con un daño a nuestra imagen, siendo evidente que los medios de comunicación asisten a cuanta gestión se hace en relación a los casos seguidos contra Fabricio Alvarado; no queremos formar parte de ese show", escribieron AZT y su madre en una nota remitida a la Fiscalía el 5 de junio.
Las firmas de ambas fueron autenticadas por Alexandra Loría Beeche, quien fue diputada de Restauración Nacional por un corto periodo en el 2018, justo en sustitución de Fabricio Alvarado, quien renunció en aquel entonces a su curul para dedicarse de lleno a su campaña presidencial.
Loría, posteriormente, fue candidata a vicepresidenta en la fórmula presidencial de Alvarado, ya con Nueva República, en los comicios del 2022. Y hasta el pasado 13 de julio, día en que se acogió a su jubilación, ella era funcionaria en el Congreso en el Departamento de Servicios Técnicos.
Consultada por este diario sobre la gestión realizada con respecto al escrito de la joven y su madre, Loría dijo que prefería no dar declaraciones porque tenía el “deber de guardar el secreto profesional”.

Reacción inmediata
El centro educativo de la joven reaccionó a la situación de manera inmediata. Los dos docentes citaron a la madre para una reunión, ese mismo 27 de noviembre del 2024, al mediodía, menos de dos horas después de que la pasante dejó las instalaciones del Congreso.
A las 4:21 p. m., la denuncia fue recibida en la Fiscalía General, según el expediente de la investigación.
Allí consta que fue la mamá de AZT quien solicitó que su hija realizara su pasantía en el despacho de Alvarado en la Asamblea Legislativa.
“El colegio regularmente ubica a los estudiantes, pero para este caso específico, la práctica profesional realizada por AZT en la Asamblea Legislativa fue solicitada por la madre de familia de la estudiante. El colegio reubicó a la estudiante en XXX, a partir del 28 de noviembre del 2024″, aseguró el director del colegio en un oficio enviado a la Fiscalía el 25 de mayo de este año.
