Opinión

Urgente reorganización del transporte público

Para empezar a controlar el maremágnum vial de nuestras ciudades se debe partir de organizar, inteligentemente, el transporte público, principalmente, los autobuses. Y el punto de partida es la sectorización.

Dennis Meléndez
Dennis Meléndez

Es muy acertado el editorial de La Nación titulado “Orden en el transporte público” (9/3/18). Para empezar a controlar el maremágnum vial de nuestras ciudades se debe partir de organizar, inteligentemente, el transporte público, principalmente, los autobuses. Y el punto de partida es la sectorización.

Es caótico que miles de autobuses, con ocupaciones del 40 % o menos, ingresen diariamente al casco central de las ciudades, causando atochamientos incontrolables. Si el gobierno no toma las riendas para la atención de este problema, no hay ningún incentivo para que sean los autobuseros quienes lo hagan.

Por el contrario, como las tarifas se calculan con base en la ocupación media de las unidades y la frecuencia de los itinerarios, hay incentivos que van en la dirección contraria: menos ocupación y mayor frecuencia implican tarifas más altas. Mayor número de unidades significa mayores ganancias de capital.

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