Editorial

Editorial: Peligrosa debilidad sindical

El Poder Ejecutivo se encuentra entre el clamor de los ciudadanos por una intervención eficaz contra las medidas de fuerza y las crecientes provocaciones de los sindicalistas radicalizados. Es una situación peligrosa, creada con terrible irresponsabilidad por quienes llamaron a la huelga sin tener la fuerza necesaria para sostenerla en ausencia de la violencia.

editorial
editorial

La huelga convocada contra el proyecto de fortalecimiento de las finanzas públicas está lejos de lograr sus objetivos. Se ha venido debilitando, pese al aumento en la intensidad de la zozobra. La afirmación parece contradictoria, pero el incremento de las disrupciones más bien demuestra la debilidad del movimiento y su falta de apoyo social.

La mayor parte del sector público funciona con normalidad. La afectación de los servicios se hace sentir en la Caja Costarricense de Seguro Social, la educación pública, la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) y algunas entidades aisladas. En el transcurso de los días, la dirigencia no ha logrado ampliar el movimiento sumándole nuevos sectores. Aun en las instituciones citadas, no ha logrado una paralización total. Por eso decidió trascender el ejercicio legítimo del derecho a manifestación y huelga para adoptar las vías de hecho.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌