Editorial

Editorial: Donald Trump castiga a Canadá y pone en riesgo una alianza histórica

Llevar al extremo la disputa comercial entre Estados Unidos y Canadá amenaza con deteriorar una relación cuya importancia trasciende los aranceles. Quedan unos pocos días para negociar un acuerdo digno, pero este solo será posible si prima el respeto mutuo

Mark Carney frenó las negociaciones de Canadá con Estados Unidos tras demandas 'inaceptables' por parte de Donald Trump.
Mark Carney frenó las negociaciones de Canadá con Estados Unidos tras demandas 'inaceptables' por parte de Donald Trump. JIM WATSON DAVE CHAN
Mark Carney frenó las negociaciones de Canadá con Estados Unidos tras demandas 'inaceptables' por parte de Donald Trump.
Mark Carney frenó las negociaciones de Canadá con Estados Unidos tras demandas 'inaceptables' por parte de Donald Trump. (JIM WATSON DAVE CHAN/AFP)

En materia geopolítica y geoeconómica, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha puesto de manifiesto, reiteradamente, una inquietante inclinación: apaciguar o elogiar a los enemigos, mientras presiona, castiga o critica sin piedad a los amigos. Lo atestiguan, en la primera categoría, Rusia, Corea del Norte y, esporádicamente, China. La segunda incluye, entre otros, a la Unión Europea, Corea del Sur, Brasil, Dinamarca y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), pieza clave de la seguridad occidental.

Pero ningún país amigo ha sido golpeado de manera tan fuerte, sistemática e inmerecida como Canadá. Los nuevos aranceles impuestos en su contra a partir del 22 de agosto, y la amenaza de otros más desde el próximo 1.° de enero, reflejan la crudeza y la arbitrariedad de esta tendencia.

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