“Hemos acordado intensificar nuestras negociaciones en las próximas dos semanas,” adelantó el primer ministro canadiense, quien no contempla, por el momento, desplazarse a Washington.
Estos nuevos aranceles, que se aplicarán dentro de un mes a productos tan diversos como el vino, los bastones de hockey o incluso el cemento, incluirán los bienes que entren en Estados Unidos en el marco del acuerdo norteamericano de libre comercio T-MEC, que Estados Unidos y Canadá mantienen con México.
Este acuerdo, vital para Canadá, también deberá ser objeto de negociaciones después de que Washington anunció el 1.º de julio que no lo renovaría, sometiéndolo así a una revisión anual y a una prórroga año a año.
“Nuestro principal objetivo sigue siendo conseguir un acuerdo global”, precisó el primer ministro liberal.
La oposición conservadora, por su parte, critica la acción del gobierno de Carney, orientada a la conclusión de nuevas alianzas internacionales y llama a aprovechar los recursos naturales del gigantesco territorio canadiense en respuesta a la guerra comercial con Estados Unidos.
Estados Unidos anunciará nuevos aranceles a unos 60 países en los próximos días, anticipó este martes el representante para el comercio (USTR), Jamieson Greer, durante una entrevista con CNBC.