Editorial

Editorial: Peor de lo que creíamos

La administración Solís ‘olvidó’ presupuestar ¢600.000 millones para pagar a los inversionistas cuando vencieran los títulos emitidos para enfrentar su crisis de liquidez. Luis Guillermo se fue calladito para la casa y le dejó el problema a su sucesor.

11/01/2016. Casa Presidencial, Zapote. Hora: 07:20 p.m. El presidente Luis Guillermo Solís se reunió con el ministro de la Presidencia, Sergio Alfaro; el vicepresidente Helio Fallas y diputados del oficialista Partido Acción Ciudadana (PAC) con el fin de analizar acciones en diversas áreas para este año. En la foto, el mandatario Solís.
Fotos: Mayela López
11/01/2016. Casa Presidencial, Zapote. Hora: 07:20 p.m. El presidente Luis Guillermo Solís se reunió con el ministro de la Presidencia, Sergio Alfaro; el vicepresidente Helio Fallas y diputados del oficialista Partido Acción Ciudadana (PAC) con el fin de analizar acciones en diversas áreas para este año. En la foto, el mandatario Solís. Fotos: Mayela López Mayela Lopez

La irresponsabilidad fiscal de la administración Solís no deja de sorprender. Se fue calladita para la casa y hasta presumió de heroísmo en el manejo de las finanzas públicas, pero dejó un auténtico desastre. En las postrimerías del cuatrienio, el Ministerio de Hacienda enfrentó una crisis de liquidez y se vio obligado a emitir bonos a corto plazo, con altas tasas de interés, para pagar las obligaciones del Estado, incluidos los disparadores del gasto público que nunca quiso meter en cintura.

Luego de emitir los bonos, “olvidó” presupuestar ¢600.000 millones para pagar a los inversionistas en el momento del vencimiento de los títulos y la sorpresa se la acaban de llevar la ministra Rocío Aguilar y la administración Alvarado. Inicialmente, la administración Solís pensó colocar ¢292.700 millones en bonos durante el segundo semestre del 2017, pero, con el agua al cuello por los gastos excesivos, emitió títulos por ¢599.000 millones más de lo previsto.

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