Columnistas

El irrespeto nos llevó a la crisis actual

No podemos pensar en aprobar nuevos impuestos si antes no ordenamos la estructura de gastos.

Jorge Woodbridge
Jorge Woodbridge

¿Por qué estamos al borde del barranco? Porque a lo largo de la historia hemos irrespetado la Ley de la Ad-ministración Financiera de la República y Presupuestos Públicos (8131), donde dice claramente que no podrán financiarse gastos corrientes con ingresos de capital, y también la Ley para el Equilibrio Financiero del Sector Público (6955), del 24 de febrero de 1984, donde se señala que solamente pueden financiarse gastos corrientes con ingresos corrientes.

Tal ley nueva tampoco la van a respetar.

Ya no podemos llorar sobre la leche derramada, pero debemos hacer algo para frenar los crecientes gastos y cambiar la anquilosada estructura de nuestro Estado. Este año el gobierno va a gastar ¢9,3 billones, sobre todo para pagar salarios a los empleados públicos, y se financiará con un 56 % de ingresos corrientes y un 44 % con deuda interna.

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