Editorial

Editorial: Peligroso engaño de los troles

La casa matriz de Facebook e Instagram descubrió una red de perfiles, páginas y grupos dedicados a distribuir comentarios sobre el proceso electoral y los candidatos. La investigación puede gravitar sobre futuras elecciones y servir de acicate a los integrantes del nuevo Congreso para llenar los vacíos legales

La manipulación y engaño introducidos por las redes sociales en los procesos políticos de todo el mundo democrático se hicieron presentes por primera vez en Costa Rica durante las elecciones recién pasadas. Meta, casa matriz de Facebook e Instagram, descubrió una red conformada por gran número de perfiles, páginas y grupos dedicados a distribuir comentarios sobre el proceso y los candidatos.

El impacto de semejantes actividades sobre el sufragio y el tejido social es motivo de consternación en el planeta entero. Ahora debe serlo en Costa Rica porque solo la comprensión del potencial destructivo del fenómeno impulsará el cambio político legislativo e institucional necesario para confrontarlo.

Una declaración atribuida a Jorge Porras, representante de la empresa de relaciones públicas mencionada por Meta en el informe de sus investigaciones, revela con candidez los riesgos de este tipo de comunicación: “Nunca en la historia de la democracia una campaña se ha logrado ganar con ideas o propuestas, la base de la comunicación política deben ser las emociones. Las ideas o propuestas tienen valor táctico o estratégico en el plan de comunicación únicamente en función de las emociones que se busque generar con ellas”.

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