Editorial

Editorial: María, el rostro de un drama del que no se libra Costa Rica

Entre enero de 2023 y julio de 2025, el OIJ atendió 74 denuncias por presunto tráfico o trata de personas. Queda claro que el país necesita ajustes en su marco normativo para cerrar los portillos legales que aprovechan los tratantes

01/08/2025/ Retratos y entrevista a mujer identidad protegida / trabajo de Natalia Vargas para La Nción / Foto John Durán
01/08/2025/ Retratos y entrevista a mujer identidad protegida / trabajo de Natalia Vargas para La Nción / Foto John Durán JOHN DURAN
01/08/2025/ Retratos y entrevista a mujer identidad protegida / trabajo de Natalia Vargas para La Nción / Foto John Durán
01/08/2025/ Retratos y entrevista a mujer identidad protegida / trabajo de Natalia Vargas para La Nción / Foto John Durán (JOHN DURAN/John Durán)

“El Gobierno de Costa Rica no cumple plenamente con los estándares mínimos para la eliminación de la trata de personas, pero está haciendo esfuerzos importantes para lograrlo”. Con esta contundente frase, el Informe 2024 de Trata de Personas del Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó que el país sigue siendo destino y lugar de tránsito para redes que lucran con la vulnerabilidad humana.

Ese informe toma rostro en historias como la de María, relatada en un reportaje de la periodista Natalia Vargas, publicado por La Nación el domingo 10 de agosto. María habría sido “comprada” a su mamá en la isla de San Andrés, Colombia, cuando tenía seis años. Una mujer se la trajo a San José con la promesa de darle educación y mejor vida, pero terminó atrapada en un círculo de explotación laboral doméstica, amenazas e insultos por su color de piel. El abuso se prolongó durante 48 años, hasta que decidió huir y denunciar.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌