Editorial

Editorial: Diputados llamados a enmendar el paquete de leyes sobre seguridad

La crisis de seguridad es real y no admite más postergación. Pero urgencia y rigor no son fuerzas opuestas; son la única combinación que produce leyes eficaces y perdurables. Los diputados tienen ahora la oportunidad de tomar lo que el Ejecutivo puso sobre la mesa, corregir lo que la técnica jurídica ya identificó y entregarle al país una ley que resista el escrutinio constitucional y el paso del tiempo

Proyectos de ley de seguridad y Constitución Política de Costa Rica
Proyectos de ley de seguridad y Constitución Política de Costa Rica Archivo LN
Proyectos de ley de seguridad y Constitución Política de Costa Rica
La urgencia por enfrentar la inseguridad no justifica aprobar leyes con deficiencias constitucionales. (Archivo LN/Fotocomposición)

La Nación ha dedicado cuatro editoriales a examinar el paquete de proyectos de ley en materia de seguridad presentado por el Poder Ejecutivo. El análisis realizado muestra el mismo hallazgo repetido con variaciones: las iniciativas nacen de un diagnóstico correcto, pero tropiezan, una y otra vez, con la misma piedra.

La Ley Gerson Rosales, las asociaciones criminales, la reincidencia, los registros judiciales y la Ley de Cero Ocio en las Cárceles comparten la misma familia de defectos: simplismos, reduccionismos, populismos y, sobre todo, falta de coherencia de estas normas con la Constitución Política y los tratados internacionales de los que el país es suscriptor. Es un patrón que exige una respuesta distinta al debate binario de los últimos años: todo o nada, amigo o enemigo, patriota o vendepatrias.

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