Editorial

Editorial: ¿Dónde está doña Lineth?

Si en consonancia con las declaraciones de su compañero de fórmula, la candidata estima necesario sacar adelante el convenio con el Fondo Monetario, debe reiterarlo. El silencio para no arriesgar votos es inaceptable. La democracia funciona a partir de la información. Mantener a los votantes en la ignorancia para obtener su favor a ciegas es engañoso

21/10/2021 En la casa de campaña del PUSC hoy ya presentaron toda la documentación al tribunal Supremo de Elecciones, la candidata para presidente Lineth Saborío da el clik en la computadora, a su lado los candidatos a  vicepresidentes Franco Pacheco, Gabriela San Ramon. Foto Alonso Tenorio
21/10/2021 En la casa de campaña del PUSC hoy ya presentaron toda la documentación al tribunal Supremo de Elecciones, la candidata para presidente Lineth Saborío da el clik en la computadora, a su lado los candidatos a vicepresidentes Franco Pacheco, Gabriela San Ramon. Foto Alonso Tenorio Alonso Tenorio

El candidato del Partido Liberación Nacional fijó posición frente al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), pero la aspirante socialcristiana no aparece. Poco ha dicho Lineth Saborío sobre los problemas del país, salvo casos donde se puede expresar con la seguridad ofrecida por las generalidades. En concreto, sobre el acuerdo con el FMI, es difícil precisar su posición.

Ante completa ausencia de la candidata presidencial, su compañero de fórmula Franco Arturo Pacheco aseguró el apoyo al acuerdo negociado e, inmediatamente, dijo estar en contra de la creación de nuevos impuestos. Para acreditarlo, defendió hasta la exoneración del salario escolar pagado a los funcionarios públicos. Para el candidato a vicepresidente, no hay distinción entre la eliminación de un privilegio y la creación de un impuesto.

Para hacerse perdonar el apoyo a la Ley de Empleo Público, Pacheco insistió en la necesidad de enviarla a la Sala IV a consulta. Eso no depende de su voluntad y va a ocurrir, aunque le parezca mal. La ley volverá a la Sala y, probablemente, de ahí saldrá lista para segundo debate. No hay por qué encarar la discusión con tibieza. La reforma es necesaria y constituye la principal medida de contención del gasto del acuerdo con el Fondo. Hubo una época en que la Unidad Social Cristiana tuvo el valor de apoyar iniciativas semejantes. Si llega al gobierno, tendrá la obligación de hacerlo y sus economistas lo saben.

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