Editorial

Editorial: Dinámica del endeudamiento público

Si el Gobierno consiguiera el acuerdo con el FMI mediante la propuesta de ajuste fiscal anunciada en términos generales, en días recientes, la tarea no estaría completa, pues si la meta es bajar paulatinamente el endeudamiento hasta el 50% del PIB para finales del 2034, haría falta aumentar el superávit primario a un 4% por año

Edificio del Fondo Monetario Internacional, FMI. Crédito: Shutterstock
Edificio del Fondo Monetario Internacional, FMI. Crédito: Shutterstock

De acuerdo con un estudio elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el Gobierno Central de Costa Rica figura como el tercero más endeudado de América Latina. Como es de esperar, también está entre los más obligados a dedicar un alto porcentaje de sus ingresos al pago de intereses.

La pandemia de la covid-19 y las medidas sanitarias adoptadas para controlarla contribuyeron a una caída en la producción y en los ingresos fiscales. Esas circunstancias elevaron el déficit y el endeudamiento. Este año, el incremento de la deuda del Gobierno Central probablemente equivaldrá a un 10% del producto interno bruto (PIB). Es demasiado y el problema se acentuará mientras no se adopte un programa de ajuste eficaz, con el impacto cuantitativo esperado. Dada la magnitud del reto, no bastará reducir en 2,5 o 3 puntos porcentuales del PIB el déficit primario, pues otros factores contribuyen a atizar el endeudamiento.

La deuda no solo depende del tamaño del déficit primario como proporción del PIB, sino de la diferencia entre el costo real de la deuda (r) y el crecimiento real de la economía (g). El gran aumento del endeudamiento este año no obedece únicamente al déficit primario del gobierno, sino al aumento de la diferencia citada (r - g) por la caída de la producción.

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