Editorial

Editorial: Costa Rica sabe leer, pero no entiende lo que lee

La comprensión lectora deficiente no es solo un obstáculo académico; es un mecanismo de reproducción de la desigualdad. En un mundo donde la información es compleja, abundante y muchas veces engañosa, la alfabetización mecánica sin comprensión crítica no protege.

Estudiantes universitarios con insuficiente comprensión lectora, de lectura. No entienden lo que leen
La universidad recibe lo que el sistema produce. Y lo que produce, en demasiados casos, son lectores que pasan la vista por las palabras sin que las palabras les digan nada. Shutterstock
Estudiantes universitarios con insuficiente comprensión lectora, de lectura. No entienden lo que leen
La universidad recibe lo que el sistema produce. Y lo que produce, en demasiados casos, son lectores que pasan la vista por las palabras sin que las palabras les digan nada. (Shutterstock/Fotocomposición)

Hay datos que incomodan y datos que interpelan. El que publicó la semana pasada el Instituto de Investigación en Educación de la Universidad de Costa Rica (UCR) pertenece a la segunda categoría: ocho de cada diez estudiantes que ingresaron en 2025 carecen de la comprensión lectora necesaria para enfrentar los textos universitarios.

No es una estimación ni una percepción docente. Es el resultado de una prueba aplicada a 2.000 estudiantes en todas las sedes, con metodología rigurosa y métrica internacionalmente validada. No es, tampoco, un fenómeno nuevo: en 2024, un estudio en la Universidad Nacional (UNA) reveló que el 86% de sus estudiantes de primer ingreso carecía de comprensión lectora satisfactoria.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌