Editorial

Editorial: Construcción de riesgos

La urbanización Valladolid, en Desamparados, está condenada a desaparecer si no se concreta una costosa intervención de las laderas.

Casas destruidas por deslizamiento en urbanización Valladolid en Desamparados. Foto cortesía Marisol Soto.
Casas destruidas por deslizamiento en urbanización Valladolid en Desamparados. Foto cortesía Marisol Soto.
Casas destruidas por deslizamiento en urbanización Valladolid en Desamparados. Foto cortesía Marisol Soto.
Casas destruidas por deslizamiento en urbanización Valladolid en Desamparados. Foto cortesía Marisol Soto. Casas destruidas en urbanización Valladolid, en Desamparados. Foto cortesía de Marisol Soto.

Veinticuatro familias de la urbanización Valladolid, en Los Guido de Desamparados, viven pendientes de una cadena de WhatsApp establecida para alertar de agrietamientos o ruidos en el inestable terreno donde se asientan sus casas. Algunas están ya al borde del barranco creado por los deslizamientos y, en estos días, las lluvias aumentan la preocupación, que no es estacional, porque un sismo podría tener consecuencias devastadoras en cualquier momento.

El 25 de julio del 2020 las grietas obligaron a desalojar a 34 familias residentes en 28 viviendas. El abandono de las construcciones evitó una tragedia, semanas después, cuando un hundimiento de ocho metros las redujo a escombros. Desde el borde del barranco, la urbanización presenta un panorama desolador. En el fondo, las casas destruidas recuerdan a los habitantes de la urbanización lo que podría pasar.

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