Editorial

Editorial: Celulares en las aulas están prohibidos en 40% de los países: ¿dará Costa Rica ese paso?

Una diputada independiente y el actual ministro de Educación han planteado sendas iniciativas para limitar drásticamente el uso de teléfonos celulares en las aulas, desde preescolar hasta secundaria. Está de sobra documentado que el uso irrestricto de estos dispositivos vulnera los procesos de aprendizaje

No al uso del celular, celulares, en las aulas, en escuelas y colegios, en centros educativos, estudiantes, ni en el recreo
No al uso del celular, celulares, en las aulas, en escuelas y colegios, en centros educativos, estudiantes, ni en el recreo Shutterstock
No al uso del celular, celulares, en las aulas, en escuelas y colegios, en centros educativos, estudiantes, ni en el recreo
La mayor dificultad que podría enfrentar la disposición de vetar el uso de teléfonos celulares en escuelas y colegios, además de posibles disconformidades de algunos estudiantes y padres de familia, es la logística de aplicación. (Shutterstock/Foto)

Dos recientes iniciativas, una mediante legislación, otra como reforma al Reglamento de Evaluación de los Aprendizajes (REA), convergen de manera armoniosa en lo que consideramos un objetivo necesario y de indudable urgencia: limitar drásticamente el uso de los teléfonos celulares en las aulas, desde preescolar hasta secundaria.

Decimos que su propósito es necesario, no por oposición a un avance tecnológico de enorme importancia, sino porque su uso en el sistema educativo debe estar dirigido a mejorar las dinámicas y ambientes pedagógicos. De lo contrario, generan distracciones que distorsionan y limitan el aprendizaje, y vulneran la disciplina en el aula. Además, sumado a su posible uso indiscriminado y no supervisado en los hogares, los celulares y otros dispositivos móviles pueden impactar negativamente en la salud mental, la capacidad cognitiva y los procesos de socialización de niños, niñas y adolescentes.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌