Columnistas

Enorme hueco académico

El regreso parcial a clases presenciales brinda una falsa ilusión de retorno a la normalidad

La pandemia no solo ha evidenciado el atraso tecnológico de la educación pública, también abrió enormes boquetes en la formación académica de un millón de escolares y colegiales.

El regreso parcial a clases presenciales ofrece una falsa ilusión de retorno a la normalidad, pues resulta claro que unos cuantos días en el aula son insuficientes para recuperar los numerosos contenidos que han quedado sin impartir.

La educación a distancia tampoco representa una garantía para la recuperación del tiempo perdido, en vista de que 450.000 alumnos carecen de computadora o acceso a Internet para conectarse a las sesiones.

Ya nos lo había advertido Isabel Román, directora del Estado de la Educación, quien a finales del 2020 señaló que tres meses sin clases presenciales equivalen a un año de rezago estudiantil.

Si sumamos los días lectivos perdidos en el 2018 y el 2019 por huelgas y protestas y todas las lecciones suspendidas en los últimos dos años por la crisis sanitaria, el resultado debe encender las luces de emergencia.

En teoría, las pruebas FARO de este año podrían ser una herramienta útil para que el Ministerio de Educación Pública (MEP) consiga medir el tamaño del «hueco académico» originado por la pandemia.

No obstante, algunas mediciones llevadas a cabo por las universidades públicas ya lanzaron las primeras alertas sobre los profundos vacíos que acumulan los estudiantes.

Por ejemplo, el 84 % de los alumnos admitidos o con alguna oportunidad de ingresar al Instituto Tecnológico de Costa Rica (Tec) en el 2021 obtuvo una nota menor a 60 en un diagnóstico de matemática efectuado antes de la matrícula.

Igual de alarmante fue el resultado del diagnóstico sobre conocimientos matemáticos hecho por la Universidad de Costa Rica (UCR) a estudiantes de primer ingreso. De los 3.827 alumnos evaluados, el 96 % (3.673) reprobó y solo 153 (un 4 %) obtuvieron notas superiores a 70.

Lo anterior confirma la titánica labor que le espera al país para nivelar a toda una desafortunada generación que, de arranque, parte con desventaja en la carrera para ingresar al cada vez más exigente mercado laboral.

Ronald Matute

Ronald Matute

Tiene amplia experiencia en la cobertura de temas políticos y sociales. Hasta el 2009 se desempeñó como editor de la sección de Sociedad y Servicios. Es licenciado en Periodismo por la UCR. Recibió el premio de La Nación como "Redactor del año" en 1999.