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El gran ‘data center’ en Limón: un espejismo en el humedal

Preocupa que el proyecto de construir un gigantesco centro de datos en Limón se use para dar esperanzas infundadas a una población, un cantón y una provincia que merecen mucho más

Eduardo Ulibarri Bilbao, periodista, analista y exdirector de La Nación
Eduardo Ulibarri Bilbao, periodista, analista y exdirector de La Nación Eduardo Ulibarri

Tengo un doble mensaje para quienes se han preocupado por la asimetría entre perjuicios y beneficios que podría traer la operación de un gigantesco centro de datos en Limón para alimentar la inteligencia artificial. Incluyo a mi amigo Leonardo Garnier, quien ayer escribió sobre el tema en su columna Subversiones. El primer mensaje: no se preocupen. No es un proyecto, sino un espejismo. El segundo: preocúpense, porque refleja un estilo de gestión política irresponsable y corrosivo, que anuncia soluciones mágicas, en lugar de construir bases sólidas para el desarrollo.

Todo comenzó el 8 de este mes, cuando la alcaldía limonense anunció en su Facebook el presunto plan de una empresa para construirlo, en “42 hectáreas, con una capacidad eléctrica proyectada de 200 megavatios (MW) y ocho salas de datos modulares”. El título de la nota fue sugestivo: “Limón podría albergar el primer gran data center de inteligencia artificial de Centroamérica”.

Algunos medios e influencers, irresponsables o cómplices, mordieron el anzuelo y, con las mismas o distintas palabras, reprodujeron la publicación. Pero bastó que periodistas serios entraran en acción para que el globo se desinflara. Resulta que desde hace meses la empresa desarrolladora perdió la condición de zona franca. Hasta ahora, sus representantes no hablan. No se sabe quiénes serían los clientes ni quiénes pondrían el capital. No hay forma de generar la electricidad necesaria sin inversiones multimillonarias. No existe conectividad adecuada.

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