
La Alcaldía de Limón informó en sus redes sociales sobre la posibilidad de que el cantón albergue el primer data center de inteligencia artificial de Centroamérica. Sin embargo, ¿cuán avanzado está y quién impulsa este desarrollo?
La iniciativa es impulsada por Quantum AI Free Zone Campus, relacionada con la sociedad Quantum Development Inc. Desde el 12 de diciembre de 2018, la firma obtuvo la autorización para operar bajo el régimen de zona franca, lo cual le otorga beneficios fiscales.
La alcaldesa de Limón, Ana Matarrita Mc Calla, fue quien divulgó el avance del proyecto. Pero en entrevista con La Nación reconoció que está en “fase de socialización”.
Adicionalmente, en las redes sociales del municipio se informó el pasado 8 de setiembre que el desarrollo cuenta con aprobación ambiental de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena), del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae).
Sin embargo, con la cédula jurídica de la empresa y bajo su nombre no hay ningún proyecto registrado en el sitio web de Setena. A la entidad pública se le remitieron consultas sobre la iniciativa y, al cierre de esta nota, se esperaba respuesta.
Sobre la verificación del aval ambiental, la alcaldesa recomendó realizar la consulta al vocero del proyecto.
“Sería bueno, si usted quiere, yo le puedo facilitar el contacto de la persona vocera del desarrollo para que estas preguntas se le hagan directamente a la persona y para conocer en realidad el contexto”, indicó Matarrita. Al cierre de esta nota no se había facilitado el contacto del vocero.
La Nación solicitó, desde el 9 de setiembre, conversar con el representante del proyecto, Jorge Chacón. Inicialmente, el vocero accedió a atender la consulta este jueves; sin embargo, al cierre de esta nota no había respondido los mensajes ni las llamadas realizadas.
Especialistas consultados compartieron sus reservas con respecto al desarrollo inmediato de un proyecto de esta magnitud.
¿Qué propone el proyecto?
La iniciativa plantea desarrollar un complejo tecnológico de gran escala y busca empresas que se instalen en el proyecto. El desarrollo está pensado para atender operaciones de inteligencia artificial (IA), computación de alto rendimiento y servicios en la nube, entre otras aplicaciones.
La infraestructura incluiría una subestación eléctrica dedicada de 230 kilovoltios (kV), sistemas centralizados de enfriamiento y tratamiento de agua y aguas residuales. La entrega total de potencia está prevista para finales de 2027, según la información divulgada.
Además, en su sitio web, se indica que el proyecto goza de los beneficios del régimen de zona franca, que incluye la exoneración del impuesto a la renta y de tributos aduaneros. La autorización se dio el Acuerdo N.° 0356-2018 del Ministerio de Comercio Exterior (Comex) y la Presidencia de la República, publicado en el Alcance N.° 70 de La Gaceta N.° 62 del 28 de marzo de 2019.
La alcaldesa aclaró que los representantes todavía están socializando la iniciativa y que algunos de los aspectos técnicos deben ser explicados directamente por sus desarrolladores.
“Esos son aspectos ya de forma que los ve precisamente el desarrollador, no los ve la municipalidad. La municipalidad entra en una fase constructiva. Lo que entiendo es que la fase constructiva todavía falta un poco de tiempo. Ellos están en fase de socialización del proyecto”, aseguró la alcaldesa.

La publicación de la Municipalidad de Limón señala que la propuesta contempla desarrollar, junto con el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), rutas protegidas y redundantes hacia CRIX (centro de interconexión de Internet), y hacia sistemas internacionales de cables submarinos que sirven a Limón, entre ellos TAM-1, AMX-1 y ARCOS-1.
La propuesta también plantea una zona de conectividad de fibra neutra para operadores.
Consultada sobre si el proyecto ya cuenta con algún acuerdo o proceso con el ICE, Matarrita recomendó dirigir la consulta al desarrollador.
“Esos son aspectos ya de forma que que los ve precisamente el desarrollador, no los ve la municipalidad. La municipalidad entra en una fase constructiva. Lo que entiendo es que la fase constructiva todavía falta un poco de tiempo”, aseguró la alcaldesa.
La actividad relacionada con inteligencia artificial requiere grandes cantidades de energía y, dependiendo de la tecnología utilizada, también puede demandar importantes volúmenes de agua para sus sistemas de enfriamiento.
El uso de agua
Según el sitio web del proyecto, se contempla utilizar un suministro de agua municipal de 350 litros por segundo (L/s), además de contar con disponibilidad de agua de pozo. Limón es un cantón que enfrenta problemas de abastecimiento de agua potable.
Sobre este aspecto, la alcaldesa indicó que las empresas relacionadas con inteligencia artificial deben cumplir con la legislación costarricense y utilizar tecnologías de enfriamiento de circuito cerrado o sistemas que reduzcan el consumo de agua.
“Eso significa que tienen que buscar alternativas que permitan que el agua que se utilice sea reutilizable y que no sea agua potable para el consumo humano porque eso está regulado en las leyes de Costa Rica”, señaló Matarrita.
La alcaldesa hizo referencia a la Ley N.° 2627, Ley Constitutiva del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), y a la Ley N.° 276, Ley de Aguas.
“El tema del agua en Costa Rica está muy protegido por una ley de la República, no es como que van a venir a conectarse a la adquisición de agua potable para uso industrial con prioridad. Eso no podría suceder”, agregó la edil.
Matarrita indicó que el uso del agua fue uno de los temas consultados a los representantes durante el encuentro. “Respondieron que tienen que apegarse a la legislación”, apuntó.
Especialistas piden cautela
Adolfo Cruz Luthmer, presidente de la Cámara de Tecnologías de Información y Comunicación (Camtic), consideró que el proyecto representa una oportunidad para Costa Rica y para la infraestructura digital de Centroamérica.
Sin embargo, ante los retos que supone una obra de infraestructura de esta magnitud, dijo observarla con cautela.
“Ser la sede de un clúster tecnológico de esta magnitud no es solo cortar una cinta de inauguración, es una prueba de fuego logística, ambiental y de recursos para el Estado”, opinó el presidente de Camtic.
Cruz consideró que el desarrollo debería estar condicionado a la implementación de sistemas de enfriamiento altamente eficientes y de circuito cerrado, así como a garantizar nueva energía renovable mediante acuerdos de compra. Esto, señaló, sin comprometer la seguridad hídrica ni eléctrica de la región ni del país.
Por su parte, Ronald Jiménez Lara, ingeniero especialista en centros de datos y director ejecutivo de Novus ERP, explicó que un centro de datos de 200 MW requeriría una inversión de cientos de millones de dólares, además de una gran cantidad de energía eléctrica firme durante las 24 horas.
También necesitaría varios proveedores de telecomunicaciones, estudios de riesgos —como inundaciones y sismos— y una capacidad de enfriamiento de gran escala.
Jiménez consideró que uno de los mayores retos será atraer clientes que estén dispuestos a pagar precios elevados por este tipo de servicios, debido a que existen ofertas similares en otros países.
“De no tenerse claro el mercado y cómo atraerlo es posible que no se avance del anuncio a la materialización del proyecto”, consideró el especialista, expresidente de Camtic.
Jiménez añadió que, además de la inversión de capital, un centro de datos tiene costos operativos elevados. Según explicó, la electricidad representa aproximadamente el 30% de esos costos y, si el modelo eléctrico de Costa Rica impide ofrecer tarifas competitivas frente a otros países, los clientes podrían optar por otros mercados.
Colaboró el periodista Juan Fernando Lara Salas.
