Columnistas

Bukele: el espejismo impulsa su autocracia

El presidente de El Salvador es aplaudido por muchos de sus compatriotas, mientras otros sufren sus arbitrariedades

Durante sus casi tres años de gobierno, el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, ha dejado en evidencia su incapacidad para desarrollar una verdadera política de seguridad ciudadana. En cambio, ha desplegado una enorme habilidad para convertir el fracaso generado por esa omisión en una lanzadera y conculcar derechos civiles y políticos. De paso, una reactiva “mano dura” le ha permitido reforzar su popularidad.








LE RECOMENDAMOS

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.