
La vasectomía evita los embarazos al impedir el paso de los espermatozoides, pero sus efectos después de la cirugía suelen generar confusión. Una uróloga explica qué ocurre realmente con el semen y qué aspectos de la función sexual permanecen sin cambios.
Lo que debe saber:
- La vasectomía actúa sobre una parte específica del aparato reproductor.
- La eyaculación y el deseo sexual siguen siendo dos de las principales dudas sobre la vasectomía.
- Existen casos poco frecuentes en los que puede requerirse una nueva intervención.
Después de una vasectomía, ¿qué ocurre con el semen?
Natalia Vargas, uróloga, sexóloga y terapeuta de parejas de la clínica Urocare, parte de la red médica MediSmart, explica que el semen continúa saliendo con normalidad. Lo que cambia es que ya no transporta espermatozoides.
Esto ocurre porque durante la vasectomía únicamente se cortan los conductos deferentes, que son los encargados de transportar los espermatozoides desde los testículos. Los demás líquidos que forman el semen continúan produciéndose normalmente, por lo que el aspecto de la eyaculación prácticamente no cambia.
¿Reduce el deseo sexual?
Otro de los mitos más frecuentes, precisó Vargas, es que la cirugía afecta la vida sexual del hombre. En realidad, eso no ocurre porque el procedimiento no modifica la producción de testosterona.
“El deseo sexual viene de los niveles de testosterona, y la testosterona se produce meramente en el testículo”, explicó la especialista.
“Nosotros no tenemos por qué tocar el testículo, más que única y exclusivamente el conducto deferente. Entonces, no vamos a afectar la producción de testosterona, porque lo único que estamos haciendo es cortar un conducto, no estamos ni quitando el testículo, ni causando ningún tipo de daño a nivel del testículo como tal, solamente el conducto deferente”, agregó.
En otras palabras, la vasectomía no modifica las hormonas masculinas, por lo que tampoco debería afectar el deseo sexual ni la capacidad para tener erecciones.
¿Hay que repetir el espermograma cada cierto tiempo?
Después del procedimiento, el espermograma confirma que ya no existen espermatozoides en el semen. Sin embargo, algunas personas creen que ese examen debe repetirse cada pocos años para asegurarse de que la vasectomía sigue funcionando.
Vargas señala que, cuando el resultado inicial es el esperado, eso no suele ser necesario.
“Con una única ocasión, que sea el resultado adecuado, es más que suficiente, no hay que hacerlo de manera repetitiva”, detalló.

Los casos en que sí puede requerirse otra cirugía
Aunque la vasectomía es uno de los métodos anticonceptivos más efectivos, existe un porcentaje muy pequeño de pacientes en quienes el espermograma no llega a mostrar el resultado esperado.
Según la especialista, esto ocurre en menos del 1% de los casos y suele deberse a una variación anatómica.
“Hay un margen de un 1%, que tal vez no negativiza nunca el espermograma. Puede ser por alguna anomalía anatómica, que tal vez no tenía sólo uno, sino que tenía dos conductos”, explicó.
En esos casos, puede ser necesario repetir el procedimiento.
“Lo he visto por lo menos una, dos, tres veces a pacientes que hemos tenido que reintervenir porque no negativizan el espermograma, pero es un porcentaje demasiado pequeño”, agregó.
La reintervención consiste en volver a realizar la vasectomía para identificar y cerrar el conducto adicional que permitió el paso de espermatozoides.
Una decisión que cada vez toman más hombres
En los últimos años, Vargas asegura que ha observado un cambio en la consulta: cada vez más hombres se acercan a realizarse la vasectomía como parte de la planificación familiar.
La especialista considera que esta tendencia refleja una mayor participación de los hombres en la anticoncepción y recuerda que la vasectomía es un procedimiento poco invasivo que, una vez confirmado con el espermograma, ofrece una efectividad cercana al 99%.
