Después de una mastectomía por cáncer de mama, hay una etapa médica que puede generar muchas dudas: la reconstrucción mamaria. Este procedimiento puede hacerse durante la misma operación en la que se extirpa el tejido mamario o meses después.
En este artículo le explicamos cómo es este proceso, qué opciones existen y qué debe conocer una paciente antes de decidir si desea la reconstrucción.
Lo que debe saber:
- La reconstrucción mamaria no es obligatoria.
- No todas las pacientes necesitan implantes; existen otras técnicas para reconstruir la mama.
- La reconstrucción no siempre termina en una sola operación; algunas mujeres necesitan procedimientos adicionales.
El primer paso: valorar las opciones en el consultorio
Lo primero es pasar por la valoración del cirujano oncólogo, quien determina qué intervención necesita para tratar el cáncer: si la mastectomía total o parcial.
Una vez que se conoce esto, se analse analizan son las condiciones médicas para el proceso de reconstrucción.
Eso sí, no es una obligación. Algunas mujeres prefieren no hacerlo porque están atravesando diferentes etapas del tratamiento oncológico. Pero, si desea conocer las alternativas, tiene una cita en cirugía reconstructiva.
“Tenemos que valorar la piel que tiene la paciente, el tamaño de las mamas, si se va a quitar una o se van a quitar las dos, si se va a quitar el pezón o no”, explicó Maria Laura Meza, cirujana plástica, estética y reconstructiva del Hospital Metropolitano.
Las opciones que existen y cómo es el proceso
- Implantes mamarios: se coloca directamente un implante como los que se usan en cirugía estética. Esto permite reconstruir la forma de la mama y se puede colocar durante la misma intervención en la que se retira el tejido mamario, siempre que las condiciones médicas lo permitan.
- Expansores: se utilizan cuando los tejidos no se expanden tanto inicialmente o si se quitó mucha piel. La especialista lo describe como un implante inicialmente desinflado que se va llenando poco a poco durante las consultas, hasta alcanzar el tamaño necesario para la reconstrucción. Después se programa una segunda operación para retirar el expansor y colocar el implante definitivo. El proceso dura alrededor de ocho meses.
- Colgajos: consiste en utilizar piel y músculo de otra parte del cuerpo para formar la mama. Una de las técnicas es el colgajo dorsal ancho, que utiliza tejido de la espalda y lo traslada hacia el pecho. Esta opción puede ser necesaria cuando una paciente presenta una recurrencia del cáncer y debe retirarse piel que daba cobertura al implante.
¿Cuándo inicia la reconstrucción?
Los tiempos cambian dependiendo de las decisiones médicas y de los tratamientos complementarios que la paciente requiera.
- Reconstrucción inmediata: sucede el mismo día en que el doctor quita la mama. Así, la paciente amanece al día siguiente con los implantes, un expansor o un colgajo.
- Reconstrucción diferida: si se decide no hacer nada en ese momento, se debe esperar de siete a ocho meses para que todo el proceso de la primera cirugía pase. Esto ocurre muchas veces si la paciente recibirá radioterapia, ya que esta puede afectar la piel, el músculo y crear una cápsula muy gruesa alrededor del implante que altera el resultado.
“La reconstrucción es un proceso, no es solamente una cirugía y ya, porque estamos formando de la nada un busto. Entonces, muchas veces hay detallitos que tenemos que ir corrigiendo en el tiempo. No son 100% necesarias las segundas cirugías, pero sí hay que entender que hay correcciones que se pueden hacer después que van a requerir otro procedimiento”, explicó Meza.

Cuidados necesarios antes y después de la cirugía
La alimentación es uno de los aspectos que la especialista destaca para preparar el organismo y favorecer la cicatrización.
- Antes de la operación: recomienda reducir el consumo de azúcares y mantener una alimentación con suficiente proteína para disminuir el proceso inflamatorio. Previo al procedimiento, se piden ocho horas de ayuno para evitar riesgos.
- Primeros 5 a 10 días: eviar el consumo de grasas y azúcares. Al estar recién operada y con muchos medicamentos, estos alimentos le pueden caer pesados.
- Después de los 10 días: retomar una dieta alta en proteína para ayudar en todo el proceso de cicatrización. Luego, puede llevar una vida normal, evitando subir o bajar mucho el peso.
¿Qué pasa con los implantes y el riesgo de que vuelva el cáncer?
Los implantes no tienen una fecha de vencimiento exacta. Sin embargo, las empresas fabricantes, precisó Meza, suelen recomendar cambiarlos después de 10 o 15 años, debido al envejecimiento de la cubierta de silicona y al mayor riesgo de ruptura.
En ese sentido, se recomiendan controles anuales y, al menos, un ultrasonido para revisar el estado del implante y de la cápsula que lo rodea. Si después de ese tiempo todo está en buenas condiciones, no necesariamente debe cambiarlo de inmediato.
La reconstrucción mamaria no elimina el riesgo de que el cáncer vuelva en el mismo lado o se desarrolle en la otra mama. No obstante, la recurrencia en el lado donde se hizo la mastectomía es muy baja. Si ocurre, puede afectar la piel y el tejido graso; en esos casos, se retira la zona comprometida y puede utilizarse un colgajo para cubrirla.
Dos consejos para antes de tomar la decisión
- Vaya a la cita de valoración: aunque crea que no desea reconstruirse, asista. “En la cita yo les puedo explicar un montón de cosas que ellas no se imaginan... es como poder tener la información y así tomar una decisión”.
- Hágalo solo por usted: “Que siempre sea una decisión muy propia, que sea con lo que ellas van a estar tranquilas...”. La decisión no debe basarse en lo que creen los familiares.
“Es una reconstrucción en la que estamos pensando en que la estética sea el eje, que la paciente esté contenta y termine con algo totalmente funcional para su cuerpo y se sienta como suyo, pero que sí hay que tener las expectativas acorde”, concluyó Meza.
