El tratamiento del cáncer de mama depende del estadio de la enfermedad, el riesgo de que reaparezca y las características del tumor.
Si bien la quimioterapia sigue siendo una opción para determinados casos, no es la única. Andrés Wiernik, director médico del Centro de Cáncer y Hematología del Hospital Metropolitano, explica qué tratamientos hay disponibles, qué determina su elección y qué preguntas debe llevar una paciente a la primera consulta.
Lo que debe saber:
- La cirugía es una de las principales opciones con intención curativa, pero algunas pacientes necesitan tratamientos adicionales para reducir el riesgo de recurrencia.
- Incluso cuando la enfermedad se ha extendido a otros órganos, existen tratamientos que pueden prolongar la vida durante años.
- Mantenerse físicamente activa, controlar el peso y evitar el alcohol son acciones directas que mejoran la sobrevida y le ayudan a tolerar mejor cualquier tratamiento.
¿Cuándo necesita quimioterapia una paciente con cáncer de mama?
Lo primero, precisó el médico, es determinar en cuál de los cinco estadios está la enfermedad. Los estadios van desde el 0 (el más temprano) hasta el 4 (el más avanzado).
“Generalmente, dentro de las terapias más efectivas que tenemos es la cirugía, es el procedimiento curativo por excelencia del cáncer de mama”, explicó Wiernik.
Aun así, hay pacientes que, a pesar de ser operadas, tienen un alto riesgo de recurrencia, es decir, de que el cáncer regrese. En esos casos, se recurre a otros tratamientos, por ejemplo, la quimioterapia.
“La usamos en situaciones muy específicas, en donde realmente no tenemos otras alternativas, ya sea porque el riesgo de recurrencia o de diseminación de la enfermedad es muy alto, o en situaciones donde lastimosamente ya las otras terapias no han sido efectivas”, detalló el especialista.
Más allá de la quimioterapia: ¿cuáles opciones existen?
Además de la quimioterapia, hoy existen tratamientos más avanzados:
- Terapias endocrinas o hormonales: se utilizan en la gran mayoría de los casos, cuando son tumores sensibles a las hormona. Esto ocurre porque tienen receptores de estrógeno o progesterona, lo que los hace sensibles a este tipo de medicación. Según Wiernik, este tratamiento suele mantenerse durante varios años y puede ser bastante efectivo.
- Inmunoterapia: según Mayo Clinic, es un tratamiento con medicamentos que ayuda al sistema inmunitario a destruir las células cancerosas.
¿Qué puede esperar una mujer después del diagnóstico?
El diagnóstico puede generar miedo, angustia e incertidumbre. Ante esa situación, el oncólogo recomienda buscar atención de un equipo médico con experiencia en cáncer de mama que pueda determinar el estadio, identificar el subtipo del tumor y orientar las decisiones.
“Lo más importante es transmitirle a la población que la gran mayoría de cánceres de mama se curan, y se curan principalmente cuando se detectan en los estadios más tempranos”, agregó Wiernik.

En ese contexto, se recomienda que las mujeres mayores de 40 años consulten sobre los controles correspondientes, incluidos las mamografías y los ultrasonidos de mama, según su situación clínica y las indicaciones médicas.
“Apoyarse en un equipo médico especializado que pueda guiar a la paciente, determinar en qué momento es necesario hacer la cirugía. En algunas circunstancias nosotros empezamos con unos tratamientos antes de hacer una cirugía de mama, pero en otros es perfectamente viable empezar con el proceso quirúrgico y después dejar esos tratamientos para más adelante”, explicó.
Hábitos que no pueden faltar: el impacto de la actividad física y el peso
El acompañamiento de un equipo médico especializado es indispensable, pero cada paciente también tiene un papel activo en la recuperación a través de sus hábitos diarios.
Las decisiones sobre el estilo de vida impactan directamente en el éxito de las terapias.
- Ejercicio físico: las mujeres que se mantienen físicamente activas tienen una mejor sobrevida y logran tolerar los tratamientos oncológicos mucho mejor. La actividad debe ajustarse a las condiciones de cada persona, por lo que debe conversar con el equipo médico sobre el tipo y la intensidad de ejercicio más adecuados.
- Control de peso: pacientes con obesidad que han pasado por un proceso de cáncer de mama presentan un mayor riesgo de recurrencia. Por eso, buscar un peso saludable es clave en la recuperación.
- Cero alcohol: el consumo de bebidas alcohólicas incrementa las posibilidades de que la enfermedad regrese en pacientes que ya tuvieron un diagnóstico previo.
Las preguntas indispensables para su médico
Para comprender mejor la enfermedad y las opciones disponibles, Wiernik recomienda que las pacientes pregunten directamente al especialista:
- ¿Cuál es el estadio de mi enfermedad?
- ¿Cuál es mi pronóstico?
- ¿Es una situación que se puede tratar con intención curativa o no?
- ¿Cuál es el subtipo exacto de cáncer de mama que tengo?
Tener las respuestas a estas cuatro preguntas permitirá al equipo médico determinar los mejores tratamientos y dará claridad a la paciente sobre los pasos a seguir.
Un pronóstico alentador y mejor calidad de vida
La detección temprana, a través de mamografías y ultrasonidos de mama anuales, sigue siendo la principal herramienta para curar la enfermedad.
Sin embargo, los avances médicos actuales ofrecen un pronóstico alentador incluso en escenarios complejos. Un diagnóstico avanzado o metastásico ya no es sinónimo de muerte, pues existen medicamentos efectivos que disminuyen el riesgo de recurrencia.
“Incluso en aquellos pacientes que tienen enfermedad metastásica de cáncer de mama, su pronóstico de vida hoy en día se debe medir en años y no en semanas ni meses. Yo tengo pacientes que han vivido más de 5 o 10 años con cáncer de mama metastástico y eso es algo que es importante que la población sepa, y que son pacientes que aún así pueden maximizar su calidad de vida y su potencial”, concluyó.
