
La plataforma de transporte no regulada Uber anunció este lunes la apertura del registro para conductores de taxi formales que quieran operar a través de su aplicación en Costa Rica. La empresa señaló que este tipo de integración entre el servicio de taxi tradicional y su plataforma ya existe en otros países.
Según la compañía, los taxistas que se registren podrán acceder a varios incentivos económicos. Por ejemplo, un monto de ¢20.000 por registrarse en la aplicación de Uber, cargar documentos y activar la cuenta.
Hasta ¢50.000 por completar un mínimo de 20 viajes durante los primeros dos meses y otros ¢30.000 por cada taxista referido que se una a la aplicación y realice al menos 50 viajes durante su primer mes.
Laura Santillán, gerente general de Uber para Centroamérica y el Caribe, declaró que la apertura del registro de Uber Taxi busca avanzar en la integración de la tecnología a la movilidad en el país e invitó a los conductores de taxis rojos a inscribirse.
Los interesados pueden descargar la aplicación Uber Driver o registrarse mediante el enlace https://p.uber.com/taxicr, donde deberán seleccionar la opción Uber Taxi.
Para completar el trámite, la empresa solicita licencia de conducir tipo C1, revisión técnica vehicular (Dekra), el código de conductor otorgado por el Consejo de Transporte Público (CTP) y el seguro del vehículo.
De acuerdo con Uber, la modalidad Uber Taxi permitirá a los conductores decidir cuándo conectarse a la aplicación, qué solicitudes aceptar y cómo organizar sus horarios, mientras continúan prestando el servicio de taxi como lo hacen actualmente.
La empresa indicó que la opción estará disponible en las próximas semanas para los usuarios de la app.
Regulación pendiente
El anuncio se da en momentos cuando, 11 años después de la llegada de las plataformas de transporte privado a Costa Rica, y tras varios intentos fallidos de regularizarlas, una nueva propuesta para regular el servicio que prestan empresas como Uber y Didi intenta avanzar en el Congreso.
Se trata del proyecto de ley bajo el expediente 23.736, presentado por el gobierno anterior en marzo de 2023, que plantea un marco regulatorio tanto para los conductores y empresas de plataformas digitales como para una nueva figura: el “taxi dual”.
De acuerdo con el texto, que se encuentra en la corriente legislativa, el taxi dual podría prestar el servicio mediante captación de pasajeros en la calle, paradas autorizadas, radio o plataformas digitales, mientras que los conductores de plataformas solo podrían contratarse a través de las aplicaciones.
Ninguna de las dos modalidades quedaría sujeta a tarifas, itinerarios, rutas, horarios o zonas geográficas fijas.
Para la fijación del precio del viaje, la iniciativa contempla tres mecanismos: un cálculo previo mediante herramientas tecnológicas —con posibilidad de ajustes por cambios en el recorrido o el tiempo de viaje—, el uso de taxímetro cuando el taxi dual opere como taxi tradicional, o un precio negociado entre el conductor y el usuario antes de iniciar el viaje.
El proyecto también deja abierta la posibilidad de que sean las plataformas las que contraten pólizas colectivas para cubrir la responsabilidad civil de sus conductores.
En cuanto a los vehículos, tanto los de taxi dual como los de plataformas deberán contar con revisión técnica, marchamo y seguro obligatorio al día, cumplir límites de antigüedad, tener capacidad máxima para ocho personas y portar distintivos oficiales como una calcomanía.
Los carros deben estar inscritos a nombre del conductor autorizado o contar con una autorización expresa del propietario mediante declaración jurada.
El proyecto establece además que un mismo dueño no podrá autorizar más de tres vehículos para prestar el servicio, con excepción de las entidades financieras reguladas.
