Un túnel de más de 600 metros será una de las primeras obras del proyecto San José-San Ramón en iniciar su construcción y además sería la etapa más costosa de ese plan.
El paso deprimido permitiría ampliar la capacidad de la vía entre el intercambio del Monumento al Agua, el puente Juan Pablo II y el Hospital México, uno de los tramos más congestionados de la autopista General Cañas.
De acuerdo con el jerarca de Obras Públicas, Efraím Zeledón, esa obra tendría un costo de cerca de $100 millones y contempla tres niveles de intercambios que permitirán las conexiones con Circunvalación y la radial a Heredia.
El túnel considerado como una de las etapas críticas de este plan, se contratará como parte de la primera unidad funcional del proyecto, que comprende desde la Sabana hasta el Hospital México.
La intención del MOPT es que el proyecto sea desarrollado mediante dos contratos que serían encargados a empresas distintas (tal como ocurre actualmente en el tramo entre Barranca-Limonal).
La primera empresa se encargaría de los tramos 1, 2 y 3 que corresponden a los trayectos entre La Sabana y el Hospital México, Hospital México-Real Cariari y Real Cariari-Aeropuerto Juan Santamaría. En ese contrato se incluiría el túnel.
El segundo contratista tendría a su cargo la construcción de la radial de Río Segundo y los tramos 4, 5 y 6 que corresponden a las secciones Aeropuerto-Manolos, Manolos-Naranjo y Naranjo-San Ramón.
Según Zeledón, la intención es que de ese segundo contrato la primera obra en arrancar sea la radial que iría desde las cercanías de la zona franca Saret hasta la Panasonic.
“Eso va a permitir que cuando estén las obras fuertes en el resto del proyecto, los usuarios puedan tomar esa ruta alterna”, explicó el jerarca.
La decisión de dividir las obras en varias unidades funcionales responde a que actualmente aún faltan más de 500 expropiaciones.
Los tramos 1 y 2 de la General Cañas y la radial son precisamente los que cuentan con la mayor cantidad de terrenos disponibles. Esas obras se ejecutarían de forma simultánea en los primeros dos años.
Los tramos 3 y 4 se ejecutarían durante el segundo y tercer año de obras, y las dos últimas secciones en el tercer y cuarto año tras la orden de inicio.
Tras la aprobación del crédito por parte de la Asamblea Legislativa y la firma del contrato de ese financiamiento prevista para este miércoles, el MOPT estima que el cartel de licitación para las obras podría publicarse este mismo mes y se prevé que el proceso de recepción de ofertas se complete en los próximos seis meses, para avanzar posteriormente en el análisis y adjudicación e iniciar con la etapa de diseño de las obras.
Bajo esa premisa, el ministro indicó que la fase constructiva del proyecto arrancaría a mediados del próximo año. Si se cumplen esos plazos, la carretera completa podría estar en operación en el 2031.
La ampliación de los 55 km entre San José y San Ramón se financiará con un crédito de $770 millones del BCIE y el fondo de OPEP (que corresponden a un cofinanciamiento de la operación del BCIE). Ese crédito será cubierto mediante tarifas de peaje. En total el recorrido completo tendría un costo de ¢1.523 por sentido que se cobrarían en tres casetas de peaje.
Todo el recorrido sumará un carril adicional a los existentes actualmente, los cuales quedarán de la siguiente forma: La Sabana-Repretel, Repretel-Real Cariari y Real Cariari-Aeropuerto con cuatro carriles por sentido; Aeropuerto-cruce de Manolos, con dos y tres carriles por sentido; mientras que Manolos-Naranjo y Naranjo-San Ramón con dos carriles por sentido.
La iniciativa también incluye la construcción de 16 intercambios, 14 puentes nuevos, 15 retornos y 20 puentes peatonales, así como 4,5 km de la radial a Río Segundo y obras complementarias.
