Por: Luis Edo. Díaz 25 febrero, 2013

Un estudio contratado por la CCSS pocas semanas después del terremoto de Nicoya, determinó que una de las soluciones para volver a habilitar y preparar el Hospital Monseñor Sanabria para otro gran sismo, es reducirle el número de pisos, de diez a siete.

Esto se haría con el fin de que sus cimientos no estén sobrecargados, debido a que, a mayor peso, más fuerza sísmica experimenta la estructura.

Así lo explicó el ingeniero Jorge Granados, de la Dirección de Arquitectura e Ingeniería de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Otra de las soluciones que plantearon los expertos es el reforzamiento, con fibra de carbono, de vigas y estructuras críticas de la torre de hospitalización.

El Hospital Monseñor Sanabria fue uno de los edificios que resultó con más daños tras el terremoto de 7,6 grados magnitud momento (MW) del pasado 5 de setiembre, cuyo epicentro fue 20 kilómetros al sur de Sámara, en Nicoya, Guanacaste.

Decisión. El ingeniero Granados explicó que, en las próximas semanas, las autoridades de la Caja deberán escoger alguna de las soluciones planteadas, lo cual también irá en función de cuál será el destino de la torre, pues está en camino la construcción del nuevo hospital de Puntarenas.

Mientras tanto, en el Monseñor Sanabria trabajan unas 150 personas por día en labores de reconstrucción. Al edificio ya se le quitaron paredes, especialmente las de ladrillo de su fachada.