Michelle Campos. 5 noviembre

(Video) ¿Por qué un niño pobre puede ser sacado de la Red de Cuido?

Si bien la Red de Cuido ha beneficiado a muchas madres aún resulta insuficiente e ineficaz para lograr la meta, como lo reconoce Juan Luis Bermúdez, presidente ejecutivo del Instituto.

Para el jerarca, es “una tragedia para la sociedad” el hecho de que la Red de Cuido cubra solo el 6% de la población meta y que sus reglas propicien un círculo vicioso que margina a la madre y al niño.

Estimaciones del Estado de la Nación 2018, se necesita al menos el 1% del producto interno bruto (PIB) para poder cubrir a toda la población.

Patricia Mora, presidenta ejecutiva del Instituto Nacional de la Mujer (Inamu), coincidió con Bermúdez en que es urgente reformar esas reglas que impiden a las mujeres seguir siendo beneficiadas con la red de cuido una vez que consiguen trabajo, a fin de evitar que sigan expuestas a la violencia machista por la dependencia económica. “Se convierten en “la mujer que no trabaja”, porque las labores domésticas no se pagan y nadie las reconoce”.

La Red Nacional de Cuido y Desarrollo Infantil se convirtió en ley en el 2014 (9229) con el fin de brindar un servicio de cuido universal para todos los niños entre 0 y 12 años de edad, y, por ende, procurar la inserción laboral y educativa de las madres.

De esa forma pretendía reducir la brecha de género, disminuir la cantidad de mujeres que no trabajan y mejorar su escolaridad, pues según los datos del INEC, la mayoría de ellas nunca terminó el colegio.

La Red se financia con fondos públicos y el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) es el encargado del programa.

No obstante, el sistema está desarticulado y carece de normativas internas que unifiquen y regulen el uso de los servicios y dinero que se les otorga.

Por ejemplo, los Centros de Cuido y Desarrollo Infantil (Cecudi), a cargo de las municipalidades, están diseñados para recibir como máximo a 75 niños, pero no trabajan a toda su capacidad, como lo constató la Contraloría General de la República en el 2015. Algunos eran utilizados como centros cívicos para capacitar vecinos de esas comunidades.

Para principios de 2019 aún se cuenta con 12 Cecudi fuera de servicio, admitió Bermúdez.

El jerarca del IMAS explica en esta entrevista cuáles son las opciones que valoran para ampliar y mejorar la cobertura del cuido estatal.

–¿Cuáles han sido los principales problemas que enfrenta la Red de Cuido?

–Desde que llegamos acá identificamos tres grandes retos: la cobertura, la calidad y la gobernanza.

"Empezando por el primero, se ha avanzado al punto en que, del 2014 a la fecha, casi que se ha duplicado la cobertura de las distintas modalidades y unidades ejecutoras de cuido, pero sabemos que eso es insuficiente, pues estamos hablando de un 6% de la población meta.

“Efectivamente el crecimiento y el presupuesto para crecer son un reto hoy”.

–La Red de Cuido se establece como un sistema universal para todos los niños, pero en este momento solo está enfocada en personas en pobreza y pobreza extrema ¿Es correcto?

–Así es, si se ve la estructura de la ley, dice que este es un servicio universal para el cuido y el desarrollo infantil de todos los niños, pero el financiamiento queda restringido a un 4% de los recursos del Fondo de Desarrollo y Asignaciones Familiares (Fodesaf).

“En su detalle dice: únicamente es para familias que califiquen en pobreza o pobreza extrema, bajo la Línea de Pobreza que calcula el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC)”.

–¿Qué pasa con las demás familias, las que están en vulnerabilidad?

–Justo por eso, nosotros hemos hecho varios ajustes. Uno es que cuando en el IMAS se pueden ejecutar recursos propios que no tienen esa restricción, nosotros los utilizamos para sostener el beneficio a una familia que sale de la condición de pobreza por un tiempo, de tal manera no ocurra esa ruptura que se venía dando.

La Redcudi beneficia solo a 6% de los niños menores de 12 años, cuenta con 1.214 centros de cuido en sus diversas modalidades y ha expandido sus servicios a cuido nocturno. Sin embargo, el momento que las familias dejan de ser pobres son excluidas del sistema. Foto: Eyleen Vargas/ Ojo por ojo.
La Redcudi beneficia solo a 6% de los niños menores de 12 años, cuenta con 1.214 centros de cuido en sus diversas modalidades y ha expandido sus servicios a cuido nocturno. Sin embargo, el momento que las familias dejan de ser pobres son excluidas del sistema. Foto: Eyleen Vargas/ Ojo por ojo.

–¿Les alcanza el dinero para cubrir a las familias que pasan la línea de pobreza? Porque hay casos documentados, como el de una madre jefa de hogar, que por ganar un salario mínimo fue expulsada de la Red de Cuido.

–La única forma en que puedo calificar esto es como una tragedia, una tragedia como sociedad, y para la cual estamos modificando cómo se evalúa la pobreza de un hogar.

“Ya no será solo hacerlo solo con la línea de pobreza, sino con su combinación con el Índice de Pobreza Multidimensional”.

Autoridades del IMAS y de la Red de Cuido afirman que los recursos otorgados por Fodesaf no son suficientes. Estiman que necesitan al menos un 1% del PIB, para poder cubrir toda la población meta. Foto: Eyleen Vargas/ Ojo por ojo.
Autoridades del IMAS y de la Red de Cuido afirman que los recursos otorgados por Fodesaf no son suficientes. Estiman que necesitan al menos un 1% del PIB, para poder cubrir toda la población meta. Foto: Eyleen Vargas/ Ojo por ojo.
El modelo copago para el 2020

–¿Cuál es la solución para quienes pasan esa línea, pero siguen dependiendo del cuido para evitar recaer en pobreza?

–En lo inmediato, la puesta en práctica el próximo año del modelo de copago.

"Ese modelo nos permitiría aumentar cobertura, sabiendo que podríamos invertir un monto más reducido por cada niño.

"La idea que tenemos es que se ajuste a varios (todavía no definidos) estratos de ingresos que efectivamente estén por encima de la línea de pobreza.

“Lo venimos trabajando con apoyo de EUROsociAL (programa de cooperación europea) y de la Secretaría Técnica de la Red de Cuido, para iniciar su implementación en el próximo año, que es lo que está comprometido en el plan de reactivación”.

–¿Cómo van a resolver la desigualdad entre las diferentes modalidades de cuido, donde su infraestructura, características y formas de aprendizaje son diferentes?

–Justo uno de los temas que más nos ha preocupado es la calidad del servicio. En la comisión consultiva, que es la que toma las decisiones finales, hemos aprobado una serie de normas de calidad. Nos permite establecer las condiciones básicas que deben ser compartidas por todas las alternativas que son financiadas por el Estado.

“Efectivamente sabíamos que tenemos calidades de cuido distintas, y eso no lo podemos permitir. No podemos tener cuidos de primera, de segunda y de tercera categoría. Debemos tener condiciones básicas”.

"Necesitábamos parámetros para poder evaluar tanto los procesos de cuidado como los pedagógicos.

Este conjunto de normas que recientemente se aprobó no pretende ser una herramienta con la que vamos a ir a castigar a las alternativas de cuido, sino ser un instrumento que le permite a cada centro evaluar sus condiciones para mejorar y buscar la estandarización de la calidad.

“Esperamos que al terminar nuestra administración podamos ver una mejorar sustantiva. Estaríamos hablando de dos años de seguimiento”.

Hay 70 años detrás del cuido como solución para la pobreza. Empezaron como comedores infantiles y luego evolucionaron a este tipo de centros, como el Cecudi de Desamparados. Foto: Eyleen Vargas/ Ojo por ojo.
Hay 70 años detrás del cuido como solución para la pobreza. Empezaron como comedores infantiles y luego evolucionaron a este tipo de centros, como el Cecudi de Desamparados. Foto: Eyleen Vargas/ Ojo por ojo.

–¿Se han considerado nuevas formas de financiamiento o inclusive buscar fondos internacionales, como lo indica la Ley de la Red de Cuido?

–La Secretaría Técnica, junto con el apoyo de este despacho, hemos estado tratando de explorar mecanismos innovadores de financiamiento.

"Estamos revisando todas las alternativas posibles, no obstante, sabemos que la condición fiscal del país no está para necesariamente pensar en un crédito internacional, pero sí para poder buscar alternativas que nos permitan canalizar recursos para ampliar la cobertura.

“Todo lo estamos explorando, no hay ninguna alternativa que haya sido descartada de la mesa”.