Juan Fernando Lara Salas. 9 abril
Imagen de la estación de servicio La Pista, localizada 300 metros al sur de las Garantías Sociales. Los consumidores de hidrocarburos enfrentarán una nueva alza en estos a finales de mes. (Imagen con fines ilustrativos). Fotografía: Rafael Pacheco
Imagen de la estación de servicio La Pista, localizada 300 metros al sur de las Garantías Sociales. Los consumidores de hidrocarburos enfrentarán una nueva alza en estos a finales de mes. (Imagen con fines ilustrativos). Fotografía: Rafael Pacheco

La Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) solicitó este viernes la quinta alza de combustibles seguida del 2021, la que atribuyó al incremento en precios internacionales de los hidrocarburos.

La empresa pidió un adicional de ¢8 por litro de gasolina súper, de ¢6 más en el litro de regular y ¢19 menos para el litro de diésel.

Cuando la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) autorice el pedido, el precio para el consumidor final de gasolina súper pasará de ¢700 a ¢708 por litro; el de gasolina regular subirá de ¢683 a ¢689 y el de diésel más bien bajará de ¢572 a ¢553.

Cuando entre a regir el incremento a finales de este mes, el litro de súper habrá sumado ¢125 respecto a su precios en enero. En el caso de la regular, la variación será de ¢127 y en diésel sería de ¢70, una vez restados los ¢19 de la rebaja anunciada este viernes.

Así, entre los precios de enero y finales de este mes, adquirir 45 litros de gasolina súper supondrá un adicional de ¢5.625 por la misma cantidad de carburante (o ¢5.715 si es gasolina regular).

Una vez planteada la propuesta de ajuste, la Aresep dispone de 15 días para resolver la nueva alza y luego publicará su decisión en el Diario Oficial La Gaceta. Esto supone que el aumento lo sentirán los usuarios en la última semana de abril.

El anuncio de este nuevo aumento se da dos días después de entrar a regir el último incremento, el cual elevó esta semana en ¢57 más el litro de gasolina súper, ¢55 el de regular y ¢36 el litro de diésel.

El próximo 14 de mayo, la Refinadora volverá a pedir un ajuste de acuerdo con la metodología de precios vigente (la RJD-230-2015) por la cual, cada segundo viernes de mes, se calcula la variación en los precios que entrarán a regir el mes siguiente.

En un comunicado este viernes, Recope indicó que este primer trimestre del año el mundo ha vivido circunstancias muy particulares que provocaron un fuerte incremento en los precios de los combustibles en el mercado internacional.

“De noviembre del 2020 al mes de marzo pasado, el precio del crudo Brent se incrementó en un 58%, el precio de las gasolinas se incrementó un 71% y el precio del diésel un 52%”, justificó la empresa.

Este mismo viernes, se conoció que la gasolina subió en casi 6% seis en marzo conforme el último reporte del índice de precios al consumidor (IPC) que presentó este día el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

De hecho, el impacto que pueda tener en la inflación el costo del petróleo junto con el de otras materias primas ya comienza a despertar preocupaciones.

Reclamo

El miércoles anterior, la Cámara de Industrias de Costa Rica solicitó un cambio integral de la composición del precio de los hidrocarburos en el país, debido a la seguidilla de alzas.

Carlos Montenegro, director ejecutivo de la organización, recordó que Costa Rica está a merced de las variaciones en los precios externos de los carburantes que, en tiempos recientes, han tendido al alza por un recorte de la oferta por parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

“En Costa Rica, estos aumentos se hacen más pesados para los consumidores, por el impuesto único a los combustibles. Para la gasolina súper y plus, ese impuesto ha representado en promedio 41% del precio por litro en los últimos 10 años y en el caso del diésel ha representado un promedio de 30% en el mismo periodo”, se quejó.

Montenegro recordó que esto resta competitividad al país pues, aunque los países competidores importen los mismos combustibles, ese impuesto único que es mayor en Costa Rica, “lo que puede sacar de competencia los precios de los productos costarricenses”.

“En la industria, muchos procesos de sectores como metalurgia, minerales no metálicos, equipo de transporte, manufactura de alimentos y bebidas entre otros, intensivos en el uso de combustibles, se ven afectados, por lo que la Cámara de Industrias no solo pide se baje el impuesto al gas licuado de petróleo, sino que se facilite la importación de combustibles alternativos como el gas natural”, insistió.