Juan Diego Córdoba, Ángela Ávalos. 7 junio
Patricia Vega, presidenta ejecutiva del PANI, y Patricia Hernández, gerente técnica de esa institución, durante la conferencia de prensa ofrecida la tarde de este viernes. Foto: Juan Diego Córdoba para LN
Patricia Vega, presidenta ejecutiva del PANI, y Patricia Hernández, gerente técnica de esa institución, durante la conferencia de prensa ofrecida la tarde de este viernes. Foto: Juan Diego Córdoba para LN

Una funcionaria de la oficina del PANI en Desamparados fue suspendida mientras se investiga si la devolución que hizo de varios niños a su familia, pudo haber incidido en la muerte de uno de ellos por aparente agresión.

El deceso del menor de tres años ocurrió la noche del jueves 6 de junio, en el Hospital Nacional de Niños.

Según la información dada a conocer este viernes por la jerarca del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), Patricia Vega, el niño fallecido y sus hermanos estaban bajo protección de la institución, pero fueron regresados a los padres hace tres meses.

Se trató de un hogar con seis menores de entre uno y 14 años, expuestos, al parecer, a uso de drogas, violencia intrafamiliar, agresión física y un posible abuso sexual.

Por esa razón, estuvieron bajo protección del Patronato desde octubre pasado; sin embargo, hace tres meses fueron devueltos.

“He ordenado la suspensión de una funcionaria de Desamparados (San José) con el fin de determinar la responsabilidad de la entrega de una niña y niños que los expuso a esta vulnerabilidad”, dijo.

Largo historial médico

La directora del Hospital de Niños, Olga Arguedas Arguedas, confirmó que el menor fallecido había ingresado cerca de las 7 p. m. del jueves, referido del CAIS Marcial Fallas de Desamparados. La muerte ocurrió cuatro horas después en el servicio de Emergencias, por un shock séptico provocado por una infección abdominal.

"Este es un caso un poco más complejo que los pacientes que hemos perdido en circunstancias similares. Todavía no tenemos certeza si es un caso que se produjo por violencia o el mecanismo de muerte fue otro.

“El niño permaneció muy poco tiempo en el hospital antes de fallecer. Por las dudas existentes, se decidió esperar a la Medicatura Forense para que sean los patólogos los que definan el mecanismo”, mencionó la médica, quien dijo que el hospital aplicó el protocolo y avisó al PANI y a las autoridades correspondientes al tratarse también de una familia en riesgo social.

El paciente ya había registrado dos ingresos al centro médico. Arguedas confirmó que a los nueve meses, estuvo hospitalizado por una bronconeumía, y apenas una semana después del egreso por esa causa, volvió a entrar.

Patricia Vega reconoció que la medida se tomó aunque todavía no se ha esclarecido la muerte del niño, pero hay “síntomas de aparente agresión física”.

“Voy a tomar todas las medidas para llegar hasta el fondo y, si se comprueba la negligencia o incumplimiento de deberes, sentar las responsabilidades que correspondan”, indicó.

Este hecho ocurre apenas un mes después de que otros dos niños fallecieron por aparentes agresiones. Primero, el 7 de mayo, un bebé de 13 días de nacido en Alajuelita, y dos días más tarde, uno de cinco años en Sabanilla de Alajuela.

En el segundo caso, el PANI había sido alertado de que el menor podría ser víctima de agresiones, pero la funcionaria nunca logró dar con la vivienda.

Tales situaciones generaron una serie de cuestionamientos en torno a la labor del PANI y de Vega, al tiempo que la Fiscalía investiga eventuales responsabilidades penales tanto de los padres como de los trabajadores del Patronato.

“Estamos trabajando fuertemente y quiero comprometerme con la sociedad, porque tenemos todos los planes y las acciones que nunca se han hecho en esta institución”, dijo la jerarca al tiempo que aseguró que continuará en su puesto.

En este momento también se desarrollan procedimientos administrativos y hay un llamado de los diputados para pedir cuentas a Vega sobre las actuaciones de la institución.