Juan Diego Córdoba. 29 mayo
Las grúas pórticas para cargar y descargar mercancías de las embarcaciones quedaron inhabilitadas el pasado 19 de mayo, luego de un problema con el fluido eléctrico en la terminal portuaria. Fotografía: José Cordero
Las grúas pórticas para cargar y descargar mercancías de las embarcaciones quedaron inhabilitadas el pasado 19 de mayo, luego de un problema con el fluido eléctrico en la terminal portuaria. Fotografía: José Cordero

Las grúas pórticas de la Terminal de Contenedores de Moín (TCM) quedaron rehabilitadas este miércoles, luego de que la concesionaria APM Terminals implementara una solución temporal a la falla eléctrica que dejó a los dispositivos sin fluido desde el pasado 19 de mayo.

“Nuestro personal técnico, en conjunto con técnicos del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), encontraron una solución que permite restablecer el suministro eléctrico de las grúas en la terminal”, afirmó el director de APM Terminals, Kenneth Waugh.

Empero, según aceptó el representante de la firma portuaria holandesa, aunque las grúas están “funcionando bien", se trata de una solución provisional.

“Seguimos trabajando para concretar una solución permanente”, comentó Waugh.

De esta manera, asegura la concesionaria, el megapuerto estaría retomando la atención de embarcaciones que atraquen en Moín a partir del 1°. de junio.

Un acuerdo entre la Junta de Adminsitración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva), el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) habilitó el muelle de la entidad portuaria estatal para que atendiera 19 buques programados hasta finales de mayo.

Esa medida era temporal, mientras el megapuerto resolvía sus problemas eléctricos. Para ello contaron con el apoyo del Instituto Costarricense de Electricidad, a pesar de que el problema se presentó en un transformador de APM Terminals.

Primer fallo en megapuerto

El 12 de abril anterior, la TCM también tuvo que trasladar la atención de cuatro navíos a Japdeva por un atraso de más de 24 horas en su operación.

Esto provocó el colapso de la ruta 257, que conecta la carretera a Limón con la Terminal de Contenedores de Moín, debido a la gran cantidad de camiones que aguardaban para cargar mercancías y llevarlas a sus destinos por tierra.

La congestión fue tal que también provocó una presa de al menos 5 kilómetros en la ruta 32, hasta la intersección con la 257.

Con su inauguración, el megapuerto asumió el negocio de atención de buques portacontenedores, que representa el 70% de la carga comercial que llega a Moín.

Por su parte, Japdeva se quedó con el servicio de navíos de carga mixta, a granel y otros buques menores, lo que dejó a sus trabajadores con muy poca actividad. De hecho, la presidenta ejecutiva reconoció que muchos de esos empleados solo “cumplían horario”.

La distribución de los servicios está acordada en el contrato de concesión, firmado por el Gobierno de la República, Japdeva y APM Terminals.