“No, no estamos cerca del precipicio. No señor. Podemos sobrevivir a la reducción de tarifas si controlamos el agua no contabilizada con la instalación de más medidores. Eso nos permitirá sobrevivir dos años. Esa es la meta”.
Con estas palabras, Alejandro Guillén Guardia, presidente ejecutivo del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), descartó que la entidad vaya a interrumpir sus servicios debido a la compleja situación financiera que atraviesa.
A inicios de agosto, la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) aprobó una rebaja del 8,41% en las tarifas del AyA al considerar que el Instituto incurre en acciones que elevan el costo promedio del servicio, lo cual se traslada al usuario.
Entre ellas, la Aresep señaló pérdidas de agua de hasta un 57%, subregistro en la venta de líquido, falta de trazabilidad de proyectos a nivel contable y deudas de ¢15.000 millones por encima de la capacidad de generar recursos para cubrirlas.
Guillén Guardia alegó que los señalamientos de la Autoridad Reguladora están sustentados en cálculos de distintos periodos y fuentes, pero admitió que el AyA afronta problemas contables y que existen atrasos en proyectos importantes para mejorar su gestión.
El jerarca insistió en que la situación financiera de la entidad es saludable y que podrán resistir dos años al impacto del recorte en tarifas. No obstante, aceptó que deben controlar el desperdicio de agua para no verse en problemas.
También se refirió a la polémica surgida por un convenio suscrito con una empresa china para construir un tanque de almacenamiento de agua en La Uruca, el cual carecía de cláusulas de sanciones y multas en caso de incumplimiento por parte del proveedor.
A continuación, un resumen del intercambio sostenido por Guillén Guardia con La Nación:
- La Aresep ha sido directa en afirmar que los servicios del AyA están en riesgo y podrían interrumpirse a mediano plazo por su situación financiera. ¿Qué tan cerca diría que está el AyA de ese escenario?
- La Aresep ha hecho una tarea en muchos aspectos de desprestigiar al Instituto. Ellos nos dieron el 19 de julio un derecho de respuesta. Asistimos a una presentación pública donde dimos nuestro punto de vista y ahí les hicimos ver algunos errores que tenían.
”No puedo detallarle ahorita todo pero les indicamos que, en vez de bajarnos tarifas, nos las deberían subir pues tomaron información por aquí, información por allá y etcétera...”
- ¿Podría explicarnos en qué consistieron los errores? Note que la Aresep también dice que AyA ha sido incapaz de proveerle información contable como se debe para ajustarle las tarifas.
- Por ahí va la cosa. Usaron en el cálculo datos de diferentes periodos y distintas fuentes y eso se los recalcamos pero, en muchos aspectos, sí estoy de acuerdo con la Aresep porque no hemos ejecutado proyectos como lo pudimos hacer. Al ingresar aquí, topé con una situación compleja y vine a acelerar la ejecución de obras.
- ¿Y qué descubrió? ¿Por qué no se ejecutan? ¿Hay situaciones de corrupción; por ejemplo?
- Es un cúmulo de razones. El proyecto de agua no contabilizada que arrancó en 2015, a inicios de este año tenía ejecutado un 13%. Eso es vital para nosotros porque en San José tenemos 50% de agua no cobrada y en Limón hasta 70%. Debemos poner medidores, al menos 400.000.
”Para AyA es clave generar más ingreso, bajar costos y así sobrevivir a la reducción de tarifas. La Aresep nos congeló las tarifas de agua y alcantarillado en 2018”.
- Por eso mencioné antes las dificultades contables del AyA para entregar información a Aresep, ¿están ahí verdad?
-Probablemente hay algunas ineficiencias. El sistema contable, y tiene razón Aresep, es uno muy viejo y arcaico, y hasta sin opción de mejora. Y esto no se ha cambiado y uno de los puntos que Aresep requiere del Instituto es recibir nuestros estados financieros como los piden. Tienen absolutamente toda la razón.
- ¿Y cómo va eso?
- Estamos buscando a ver cómo implementamos un nuevo software, pero lo principal es la baja ejecución de proyectos. Tenemos varios con el Banco Centroamericano de Integración Económica muy atrasados, por lo cual he procurado organizar al personal para eso. Tenemos escaso rendimiento en áreas como control de tiempos y costos.
”Todas esas razones que Aresep agrupó constituyen las razones por las cuales nos están castigando con el tema de las tarifas”.
- Pero, justo por su abierto reconocimiento del asunto, vuelvo a mi pregunta inicial: ¿qué tan cerca está el AyA de interrumpir servicios?
- Bueno, se supone que la Aresep es una institución que podría ayudar a los entes del Gobierno para no irse a la quiebra. AyA sobrevivirá dos años a la reducción tarifaria. Más allá, si no generamos más proyectos ni combatimos el agua no contabilizada, sí nos veremos en problemas.
- ¿Cómo conciliar esa necesidad de generar nuevos proyectos con un historial de obras sin hacer y deficiencias contables? Note que Aresep ni castiga, ni premia a nadie; solo pide cuentas claras para asignar tarifas.
- Bueno, una de las críticas de Aresep es debido a cómo presentamos los resultados financieros. Sabemos que tenemos que mejorar eso, pero la situación financiera del AyA es saludable.
- Pero Aresep más bien alerta que se han endeudado por hasta ¢15.000 millones en obras sin hacer ¿Cómo diría que anda el balance contable, digamos, al primer semestre de este año?
- Tenemos que hacer una serie de escenarios. Si Aresep nos baja la tarifa 8% o 6%, todavía no lo tenemos claro cuál sería, entonces estamos haciendo esta misma semana análisis de posibilidad para saber qué proyectos, digamos, podemos ejecutar holgadamente sin endeudarnos más de la cuenta.
“Perdonando la expresión, estamos jalando la liga a su límite para saber cuál es el nivel de endeudamiento natural del AyA”.
- Pero usted me acaba de decir hace menos de un minuto que las finanzas están saludables
- Sí señor, así es la salud financiera está bien. Lo que estamos tratando de hacer es poner los proyectos en una tabla y moverlos horizontalmente en el tiempo para saber cuáles proyectos se pueden ejecutar este año y cuáles debemos capitalizar.
”Este es un escenario de sensibilidad donde nos preguntamos qué pasa si Aresep nos baja la tarifa tanto o qué pasa si hacemos tantos proyectos o qué pasa si reducimos tantos puntos porcentuales el agua no contabilizada. Todo esto lo analizamos para entender en qué dirección vamos, como tener un mapa de carreteras”.
- Por eso le he preguntado ya tres veces cuán cerca están de llegar a interrumpirse los servicios de los abonados.
- No, no estamos cerca del precipicio. No señor. Podemos sobrevivir a la reducción de tarifas si controlamos el agua no contabilizada con la instalación de más medidores. Eso nos permitirá sobrevivir dos años. Esa es la meta.
- ¿Desde que llegó al AyA ha detectado situaciones de corrupción?
- Desde que vine no me he encontrado problemas obvios de corrupción. Tal vez puedo sospechar algunas cosas. Le voy a contar sobre este tema de los tanques que ha hecho mucho ruido.
”Estamos ejecutando el proyecto del Tanque Monasterio, que corresponde al abastecimiento de agua potable en la zona oeste de San José, con un contratista y todo avanza. Este es un tanque chino y se adjudicó bajo un esquema vigente entonces, que excluía penalidades y multas por incumplimiento. Ahora, salió bajo mi periodo la licitación para un tanque en La Uruca.
”En marzo de este año pregunté por qué existían carteles sin cláusulas de multas por incumplimiento y eso lo revertí en Junta Directiva y ahora los carteles especifican multas y penalidades y todo lo necesario para asegurar la protección de la organización. Pero ahorita nos llegó este tanque de La Uruca.
”Sobre ese caso, yo revisé y profundicé bastante las condiciones bajo las cuales se iba a adjudicar el proyecto desde el punto de vista técnico, legal y otros aspectos. En este caso, solo un contratista presentó oferta y tenía todo en orden”.
- ¿O sea que sí se les adjudicó un contrato que no contempla penalidades o multas por incumplimiento?
- Así es, sí señor, y correctamente porque era un cartel de los viejos; de la administración pasada.
- ¿Pero y si el proveedor incumple con algo? ¿Cómo quedan ustedes?
- Aquí hay algo importante y se vincula con que este es el mismo contratista de las obras del Tanque Monasterio que antes cité. Lo que expliqué a la Junta Directiva es que, si bien entendía que se adjudicó sin contemplar multas y penalidades, tenemos varias garantías de cumplimiento, de calidad, y luego otra de tres años por la integridad de la obra.
“No es que la Administración esté desamparada en absoluto. Las penalidades y multas se refieren sobre todo a atrasos.
”Todo estaba en orden y esto beneficiará a 100.000 personas. No teníamos bases para negarnos a hacerlo porque, además, estamos asegurándonos de que el constructor chino del tanque se ocupará de supervisar su confección e instalación”.
