Patricia Recio. 9 octubre, 2018
Cuando entre a operar la TCM, la operación de Japdeva se reducirá en un 60%. Foto Alonso Tenorio

En febrero del próximo año, la Junta de Administración Portuaria y Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva) comenzará a recibir el 7,5% de los ingresos brutos que genere la nueva Terminal de Contenedores de Moín (TCM), administrada por la concesionaria APM Terminals.

Según las últimas estimaciones de la transnacional, el primer año, ese canon podría sumar unos $20 millones y a lo largo de los 30 años que dure la concesión, Japdeva habrá recibido casi $1.000 millones que deben ser invertidos en el desarrollo de la provincia de Limón.

Sin embargo, a menos de cuatro meses de que esos fondos empiecen a llegar, la Junta aún no tiene un plan claro sobre cómo serán invertidos los recursos.

De acuerdo con el presidente de esa institución, Greivin Villegas, durante las próximas semanas tiene planeadas reuniones con los seis alcaldes de la provincia para conocer las necesidades de cada cantón y así distribuir los dineros no solo en el centro de la provincia, sino en proyectos que lleven bienestar a todos los pobladores.

“La administración anterior dejó un mapa, queremos orientarlo a proyectos productivos y creemos que lo mejor que podemos hacer es ir a cada uno de estos cantones a escucharlos para que nos muestren cuáles son sus proyectos de interés, luego va a haber que entrar a valorar cada uno”, dijo el jerarca.

El canon que pagará la concesionaria deberá ser administrado por un fideicomiso, pero eso tampoco se ha formalizado, pues de acuerdo con el funcionario, la ley los obliga también a tomar en cuenta a los bancos privados, así que no han seleccionado la entidad que los apoyará en el manejo de los recursos.

“Nosotros asumimos esta administración y lo que había eran una serie de ideas, no había proyectos definidos con perfiles (...), nosotros sí hemos hecho un esfuerzo grande para acelerar la definición de esos proyectos, los recursos tampoco están, entrarían a partir de febrero, cuando entre en operación la TCM y para ese entonces estamos valorando tener definidos algunos proyectos de interés para la región”, aseguró Villegas.

El funcionario manifestó que si bien no hay ideas maduras asociadas a proyectos de gran tamaño que se financiarían con el canon del megapuerto, sí se han analizado algunos planes con inversionistas interesados en proyectos para el desarrollo de la región.

“Nos han propuestos desde zonas francas hasta otro tipo de industrias también relacionadas con el puerto, por ejemplo hay una empresa interesada en fabricar embarcaciones de aluminio que esperarían vender en el mercado nacional, son negocios privados que quieren venirse a instalar a acá (...) Japdeva cuenta con terrenos los cuales podría, mediante alianzas, dárselos a ellos para que desarrollen su negocio y generarían empleo e incremento en el manejo de carga para los puertos”, aseguró.

La secretaria técnica del Consejo Nacional de Concesiones, Paola Benavides, aseguró semanas atrás a La Nación que esa oficina también brindaría asesoría a Japdeva para la utilización de los fondos.

El gerente de APM, Kenneth Waugh, mostró su preocupación durante la última inspección del megapuerto, en setiembre, por la falta de claridad sobre la inversión de esos fondos.

“Estamos preocupados porque una vez empezando a operar, se empiezan a generar esos fondos y esos fondos son clave para el desarrollo de proyectos en limón entonces quisiéramos que estuvieran preparados.

“Como gerente mi responsabilidad terminaría con hacer el cheque para la entrega de los fondos, como costarricense y limonense quisiera ver esos fondos bien utilizados y ahí vamos a tratar de que realmente se cree consciencia y que haya una estructura que permita el mejor uso”, aseguró.

Waugh detalló que hace más de tres años, cuando se realizó el estudio de impacto ambiental para la construcción de la terminal de contenedores, se hicieron sugerencias, como la creación del muelle de cruceros o una zona libre, pero no han visto avance en esa línea.

Durante su gestión como diputado, el actual representante de Costa Rica ante el Banco Centroamericano de Integración Económica, Ottón Solís también había señalado una serie de obras en las que se podían invertir los recursos.

En esa ocasión Solís propuso la recuperación completa del ferrocarril de carga Limón-Río Frío y su extensión hasta la punta sureste de la carretera Vuelta de Kooper- Bajos de Chilamate, al tiempo que advirtió que sería lamentable que el dinero “se atomizara en proyectitos, gastos administrativos, beneficios, laborales, estudios, consultorías o iniciativas que no sean más que elefantes blancos”.

Nuevos negocios

Una vez que empiece a operar, la TCM asumirá 700.000 de los 1,2 millones de contenedores que anualmente pasan por Limón, eso implicará que necesariamente Japdeva debe reorientar sus funciones a fin de mantener a flote sus operaciones.

Según Villegas, entre los proyectos encaminados está la ampliación del muelle 57, ubicado al lado de donde se localiza su actual puerto.

La idea es incursionar en ese espacio con el negocio de graneles, es decir la exportación e importación de materiales como cereales y materiales sueltos.

Asimismo, aseguró que tramitarán un financiamiento con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para realizar mejoras en la terminal de cruceros. Esos arreglos y posibles ampliaciones se harían por fases.

“Lo primero sería aprovechar los espacios portuarios que probablemente vayan a quedar conforme pasa el tiempo y conforme la carga pasa al puerto de Moín y a esos espacios portuarios en desuso darle un énfasis comercial y turístico, para el desarrollo de actividades que vendrían en beneficio de la comunidad, por ejemplo un duty free, una sala de convenciones y una serie de instalaciones que mejorarían los aspectos logísticos para la atención de los cruceros”, explicó.

A esos planes también se suma el desarrollo de una marina en uno de los espacios portuarios de Limón, específicamente entre el muelle número 70 y la desembocadura de Cieneguita.

De acuerdo con el presidente de Japdeva, para este proyecto sí cuentan con estudios técnicos y de mercado, así como diseños preliminares de los diques.

La idea, es que esta obra se construya mediante una alianza público privada o una especie de concesión.