Juan Fernando Lara. 12 mayo
En Cinco Esquinas de Tibás, San José, opera hace unos 100 años la pulpería La Madrileña, la cual también ofrece servicios de recarga telefónica como un complemento para atraer clientes. Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal
En Cinco Esquinas de Tibás, San José, opera hace unos 100 años la pulpería La Madrileña, la cual también ofrece servicios de recarga telefónica como un complemento para atraer clientes. Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal

Las pulperías tradicionales podrían encontrar en la inteligencia de datos y en una red de ayuda telefónica apoyo en su lucha para sobrevivir.

La organización Fundes para América Latina, de apoyo a micro y pequeña empresa, desarrolló dos iniciativas que ponen al alcance de estos negocios de barrio nuevas herramientas tecnológicas para competir.

Un censo realizado el año pasado por esa organización determinó que en el país subsisten 2.224 pulperías tradicionales de mostrador.

El estudio revela que estos negocios generan ventas anuales por unos $820 millones.

Además, indica que mayoría de los locales operan en jornadas de hasta 14 horas diarias y el 80% de su clientela vive en un radio de 1,5 kilómetros de su ubicación.

Debido a la necesidad que tienen estos locales para sobrevivir, Fundes desarrolló las plataformas Canal Tradicional 360 y la red Entre Redes.

La primera es una base de datos única en Costa Rica que recopila información sobre puntos de venta tradicionales a partir del censo del año pasado, el cual incluyó quioscos, pulperías, abastecedores, mini-supermercados y supermercados, panaderías y farmacias independientes.

Según Mauricio Ramírez, gerente de Soluciones de Fundes, grandes proveedores tienen necesidad de observar esas ventas de barrio o canal tradicional porque les mejora su conexión con clientes y les ayuda a implementar su planes de crecimiento y fidelización en esos sitios.

Esas empresas proveedoras pueden acceder a información actualizada del perfil de un punto de venta, el responsable, el tipo de consumidor que atiende, el entorno demográfico y geográfico.

Por ejemplo, un dato a considerar es que el 80% de los consumidores y clientes potenciales de una pulpería se encuentran en un radio de 1,5 kilómetros del local.

Entre los mayores retos destacan la alta competencia entre formatos, problemas con facturación electrónica y poca diversificación de productos y servicios.

Para Ramírez, la información recopilada revela la urgencia de mejorar la propuesta de valor de las tiendas hacia el consumidor y la necesidad de crear redes entre proveedores y establecimientos para mantener frescas las ventas tradicionales.

Consejería gratuita

Por otra parte, la red Entre Redes consiste en una comunidad virtual entre los comerciantes a partir de una aplicación móvil gratuita.

En ella, los pulperos pueden recibir consejos gratis de colegas para mejorar resultados de negocio, para conocer mejor los productos y ofrecerlos al consumidor; promociones y la posibilidad de generar alianzas.

“Los puntos de venta y demás pymes que integran el canal tradicional son claves en las comunidades y economías locales de Costa Rica, así que no puede existir una evolución de este canal sin incluir a los pulperos, quienes son los que están cerca del consumidor y pueden dar un servicio diferenciado", comentó Ramírez.

Muchas pulperías, señaló, se convirtieron luego en abastecedores o mini-super. Sin embargo, otras siguen como pulperías, pero brindando servicios adicionales como pagos bancarios, recargas telefónicas o recibiendo pagos con tarjeta de crédito.

El analista recordó que más del 50% de consumidores de las pulperías son residenciales, por lo cual esos servicios adicionales pueden marcar una diferencia generando ventas y el regreso de clientes.