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Repentina crecida en la demanda de combustible afecta abastecimiento en San Carlos y Limón

Hay demanda inusual en San Carlos mientras estaciones de servicio en Limón se quedan sin carburante

La Cámara de Empresarios del Combustible declaró este lunes que el suministro de combustible en algunos puntos del país empezó a complicarse por el nerviosismo de los consumidores y nuevos bloqueos viales.

José Miguel Masís Aguilar, director ejecutivo de la Cámara, aseguró que la escasez de hidrocarburos al sur de Limón, específicamente las zonas de Hone Creek y Penshurst en el Valle La Estrella, se complicó más y ahora se extiende a otras zonas.

En varias gasolineras de la provincia limonense ya se agotó la gasolina súper y la Plus (conocida popularmente como gasolina regular), y disponen solamente de diésel. En otras, se estima que el combustible se acabaría entre lunes y martes en caso de que los bloqueos se mantengan.

Además, nuevos bloqueos en el sector de Río Frío (Sarapiquí, Heredia) cortaron el abastecimiento que venía haciéndose desde el plantel de Ochomogo (Cartago) de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) debido a que el plantel en Moín quedó bloqueado.

“Tenemos reportes en Moín de cisternas cargados que no pueden salir de allí por los bloqueos”, explicó el vocero.

La Cámara agrupa a unas 295 estaciones de servicio equivalentes a 80% de 371 en operación en Costa Rica, conforme registros de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep).

Además, nuevos reportes de cierres en rutas de San Carlos y las salidas hacia Guanacaste ha disparado la inquietud de los consumidores por lo cual hay una crecida de la demanda fuera de lo normal en esa zona de la provincia de Alajuela.

“El consumidor se asusta y empieza a demandar más. No hay un problema de desabastecimiento como tal pero la mayoría de estaciones en esa zona se pueden quedar sin carburante por esta mayor demanda”, explicó el empresario.

En un período normal, una estación de servicio tiene existencias combustibles para dos o tres días según su capacidad de almacenamiento, explicó Masís Aguilar.

Sin embargo, cuando crece la demanda de forma repentina, esas mismas existencias caea a un día o día y medio.

“Tenemos reportes de consumidores preocupados en la zona sur del país porque, repito, no hay desabastecimiento pero el nerviosismo crea el el mismo efecto. En el Valle Central, nuestros agremiados reflejan preocupación en razón de esto podría extenderse también a estas zonas”, comentó.

Esta semana, está previsto que entre a regir una disminución en los combustibles: el precio por litro de la gasolina super bajará ¢25, mientras que la regular ¢27 y el diésel ¢44 tal y como lo aprobó el viernes la Aresep.

De esta forma, el precio de la gasolina súper (prácticamente sin variación desde marzo) variará de ¢684 a ¢659 por litro, en regular de ¢665 a ¢638 y, en el caso del diésel, de ¢571 a ¢527.

Masís Aguilar aseguró que, en términos normales, la demanda tiende a disminuir cuando se acerca una rebaja; sin embargo, la situación de los bloqueos tiene a muchos usuarios con incertidumbre.

“En este momento la prioridad no es ganarse unos miles de colones con la rebaja, sino tener el tanque lleno. Eso está pesando más estos días y explica que ni siquiera esa rebaja logra calmar los nervios. Las estaciones de servicio están abasteciéndose pero el comportamiento de los usuarios puede alterar todo”, señaló.

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