Joselyne Ugarte. Hace 6 días
01/10/2018. Casa Arzobispal, San José. Iglesia católica hizo un nuevo llamado a los sindicatos y al Gobierno para que retomen el diálogo. En la foto, José Rafael Quirós (izquierda), arzobispo de San José junto a Edwin Aguiluz vocero del equipo mediador. Fotos: Mayela López
01/10/2018. Casa Arzobispal, San José. Iglesia católica hizo un nuevo llamado a los sindicatos y al Gobierno para que retomen el diálogo. En la foto, José Rafael Quirós (izquierda), arzobispo de San José junto a Edwin Aguiluz vocero del equipo mediador. Fotos: Mayela López

La Iglesia católica hizo un nuevo llamado a los grupos sindicales que se mantienen en huelga y al Gobierno, a establecer la mesa de negociación para poner fin a la confrontación social que atraviesa el país por la reforma fiscal.

Según señaló la Conferencia Episcopal, en un comunicado de prensa, la deposición de la huelga por parte de algunos sindicatos y la continuación por parte de otros, así como la postura tanto del Poder Legislativo como del Ejecutivo de seguir adelante con el proyecto de ley 20.580, son acontecimientos que pueden poner en riesgo la paz y estabilidad política.

Ante ese panorama, la Iglesia pide a las partes una “auténtica voluntad política” para dialogar e institucionalizar esa comunicación en la mesa de negociaciones.

“(...) que genere un pacto social en medio del conflicto, a semejanza de un consejo económico y social, que sea multisectorial, donde se sientan representados la gran mayoría de costarricenses, para construir acuerdos sobre las finanzas públicas, así como la generación de empleo, la inclusión social, la reducción de la pobreza, la atención de la problemática del agro, la pesca y otras actividades económicas y la reducción de las brechas sociales entre regiones del país, desde la dinámica de una democracia participativa”, indica el comunicado firmado por los obispos.

También piden que ante la falta de sentencias en firme sobre la ilegalidad de la huelga en las instituciones, “se consideren los mecanismos legales y de buena fe, para que a los trabajadores se les respete el derecho a la huelga y se garantice que no se establecerán conductas discriminatorias, sanciones disciplinarias o represalias”.

No obstante, es importante recordar que estos han sido algunos puntos acordados entre algunas instituciones y los sindicatos respectivos que finalizaron el movimiento, gracias a la intermediación del Ministerio de Trabajo.

Los religiosos también exhortar a buscar una hoja de ruta para resolver el fortalecimiento de las finanzas públicas, “sin olvidar el rostro de los más pobres y excluidos”, advierten. Insiste en que el diálogo es siempre el camino para dirimir los conflictos.

Esta no es la primera vez que la autoridad religiosa interviene. El 13 de setiembre hizo un llamado a las partes para que aceptaran establecer un diálogo preliminar sin condiciones, a partir del cual, se establecieran los puntos bajo los cuales se podría iniciar una mesa de diálogo y negociación.

Sin embargo, luego de ocho encuentros preliminares y más de 70 horas de conversación, no fue posible establecer el espacio mencionado. El resultado fue la redacción del “Documento de consulta a las bases sindicales y sociales”, que ofrecía una salida consensuada a la huelga para no afectar a los participantes y resolver las inquietudes tanto del sector sindical como del Gobierno.

Luego de consultas hechas por los sindicatos a sus bases, la mayor parte de gremios acordaron deponer la protesta.

Según informó este viernes la Presidencia, de 46 instituciones incorporadas a la huelga, 45 ya funcionan con normalidad. El 98,5% de funcionarios que todavía no regresan a sus labores son del sector educación, que cumplieron 33 días de protesta.