
La huelga en la CCSS que dio inicio ayer y continúa hoy, provocó una afectación parcial de los servicios, aunque no logró paralizar la atención médica que reciben los asegurados.
Durante la jornada, no hubo un solo acercamiento entre la CCSS y los gremios. Ambos alegan que esperan ser llamados a dialogar.
Ayer, cantidad de pacientes con cita, avisados de la huelga, no acudieron a hospitales y clínicas, donde las áreas hospitalarias más impactadas fueron las de carácter operacional, como las farmacias y los servicios de Nutrición, Aseo, Lavandería y Seguridad. De ahí que la Caja, como respuesta, contrató a empresas privadas para que asumieran las labores de entrega de medicamentos, cocido de alimentos y lavado de ropa.
En cambio, los funcionarios que atienden servicios vitales como quirófanos, Emergencias y las especialidades médicas no se plegaron al paro convocado por 11 sindicatos de Seguridad Social.
De acuerdo con cifras de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), en el horario diurno (6 a. m. a 2 p. m.) solamente un 9% de la planilla se sumó a la huelga, lo que equivale a 4.320 empleados de los 48.000 que tiene la entidad.
Para el horario vespertino (de 2 p. m. a 10 p. m.), la Caja expresó que el apoyo al movimiento sindical disminuyó al 6% del personal; es decir, unos 2.880 trabajadores.
Los sindicatos rechazan esas cifras y aseguran recibieron el apoyo del 80% de los empleados.
Esa estimación los hizo sentirse “profundamente satisfechos por la efectiva respuesta”, según un comunicado emitido la tarde de ayer por la Unión Nacional de Empleados de la Caja (Undeca).
La CCSS, por su parte, respalda sus cifras en reportes que hicieron más de 100 unidades médicas en todo el país.
La huelga fue convocada por los sindicalistas, quienes exigen que el monto que reciben por incapacidades se vuelva a incorporar para calcular aguinaldo, salarios escolar y cesantía. La Caja alega que está legalmente impedida para reconocer ese privilegio que no tienen otros trabajadores.
Por el contrario, sí se detectó la paralización de las farmacias de la Clínica Marcial Fallas, en Desamparados, y del Hospital William Allen de Turrialba, en Cartago.
Además, en los hospitales de Ciudad Quesada y Puntarenas no se autorizó la visita de pacientes debido a que faltó el personal de seguridad que controla los ingresos.
Roberto Gallardo, ministro de Comunicación, informó a la prensa de que el 85% del personal del Hospital Enrique Baltodano, en Liberia, Guanacaste, estuvo en paro. No obstante, a criterio de la Caja, la mayor afectación en los servicios se evidenció en el Caribe.
En Guápiles, 16 de los 18 Ebais cerraron sus puertas por el paro.
Rosa Climent, gerente médica de la Caja, explicó que para hoy garantizarán la atención de la población guapileña con el traslado de personal del hospital de la zona.
Siempre en Limón, el hospital de la provincia también fue de los más afectados por el movimiento.